miércoles, 16 de noviembre de 2011

Día Internacional para la Tolerancia

16 de noviembre







El diccionario de la Real Academia Española (RAE) define a la tolerancia como el respeto a las ideas, creencias o prácticas de los demás cuando son diferentes o contrarias a las propias.




El concepto se origina en el latín tolerare(“soportar”, “sostener”) y hace referencia al grado de aceptación respecto a un elemento contrario a una regla moral, civil o física. En otras palabras, la tolerancia es laactitud que una persona tiene respecto a aquello que es diferente de sus valores.
Es importante tener en cuenta que la tolerancia no es lo mismo que laindiferencia. Es decir, no prestarle atención o negar los valores del prójimo no es una actitud tolerante. La tolerancia supone elrespeto mutuo y, en su grado máximo, elentendimiento mutuo, aún cuando no se compartan dichos valores.
La tolerancia es la capacidad de escuchar y aceptar a los demás, comprendiendo el valor de las distintas formas de entender la vida. De todas maneras, estas formas de entender el mundo no pueden atentar contra los derechos de los demás. Si un sujeto tiene valores que implican conceptos de supremacía racial y busca el exterminio del prójimo, por ejemplo, no significa que haya que tolerar su postura.
En 1996, la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU)declaró al 16 de noviembre como Día Internacional para la Tolerancia, una jornada que, cada año, se dedica a la organización de actividades orientadas a promover la tolerancia.

Cuestionario a la Madre Teresa
¿Cuál es el día más bello? Hoy.
 ¿Cuál es la cosa más fácil? Equivocarse.
 ¿Cuál es el obstáculo más grande? El Miedo.
¿Cuál es el mayor error? Abandonarse.
¿Cuál es la raíz de todos los males? El egoísmo.
 ¿Cuál es la distracción más bella? El trabajo.
 ¿Cuál es la peor derrota? El desaliento.
 ¿Quiénes son los mejores profesores? Los niños.
 ¿Cuál es la primera necesidad? Comunicarse.
¿Qué es lo que hace más feliz? Ser útil a los demás.
¿Cuál es el misterio más grande? La muerte.
 ¿Cuál es el peor defecto? El mal humor.
 ¿Cuál es la persona más peligrosa? La mentirosa/o.
 ¿Cuál es el sentimiento más ruin? El rencor.
 ¿Cuál es el regalo más bello? El perdón.
 ¿Qué es lo más imprescindible? El hogar.
 ¿Cuál es la ruta más rápida? El camino r.ecto
¿Cuál es la sensación más grata? La paz interior.
 ¿Cuál es el resguardo más eficaz? El optimismo.
 ¿Cuál es el mayor satisfacción? El deber cumplido.
¿Cuál es la fuerza más potente del mundo? La fe.
¿Quiénes son las personas más necesarias? Los padres.
 ¿Cuál es la cosa más bella de todas? El amor.

De todos modos
Si las personas son irrazonables, inconsecuentes y egoístas, ámalas de todos modos.
 Si haces el bien, te acusaran de tener oscuros motivos egoístas, haz el bien de todos modos.
Si tienes éxito y te ganas falsos amigos y enemigos verdaderos, lucha de todos modos.
 El bien que hagas hoy será olvidado mañana, haz el bien de todos modos.
La sinceridad y la franqueza te hacen vulnerables, se sincero y franco de todos modos.
 Lo que has tardado años en construir puede ser destruido en una noche, vuélvelo a construir de todos modos.
 Alguien que necesita ayuda de verdad puede atrasarte si le ayudas, ayúdale de todos modos.
Da al mundo lo mejor que tienes y te golpearan a pesar de ello, da al mundo lo mejor que tienes de todos modos,
 Dios conoce nuestras debilidades y nos ama de todos modos.
El fruto del silencio es la oración.
El fruto de la oración es la fe.
 El fruto de la fe es el amor.
 El fruto del amor es el servicio.
El fruto del servicio es la paz. 

domingo, 13 de noviembre de 2011

RICOS Y POBRES

El mundo esta atravesando por una situacion economica muy dificil, basta con mirar los noticieros, nosotros lo sentimos en nuestros hogares cuando nos damos cuenta que los ingresos no alcanzan. No sirve de nada lamentarnos ni tampoco podemos cruzarnos de brazos y esperar lo peor.
El bienestar de nuestra familia depende de lo bien que nosotros seamos capaces de administrar los escasos recursos economicos que disponemos,  pero recuerde que todos en la casa pueden y deben ser parte de cuidar cada peso que ganamos.
Es necesario que enseñemos a nuestros hijos desde pequeños el valor del ahorro, a cuidar las cosas de la casa, no desperdiciar la comida, cuidar sus utiles, su ropa, apagar la TV y la computadora para ahorrar electricidad, pueden sentarse a leer un cuento o compartir un juego de mesa.
Una vez mas quiero compartir con ustedes estas verdades acerca de los paises ricos y paises pobres.

Casi todas las personas buscan la felicidad, y desean ganar dinero y progresar, para sí mismos y sus familias.

Y así como hay personas pobres y personas ricas, hay países pobres y países ricos. ¿Dónde está la diferencia?

La diferencia entre los países pobres y los ricos no es su antigüedad.

Queda demostrado con los casos de países como India y Egipto, que tienen miles de años antigüedad y son pobres.
 Al contrario, Australia y Nueva Zelanda, que hace poco más de 150 años eran desconocidos, hoy son, todavía, países desarrollados y ricos.

La diferencia entre países pobres y ricos, tampoco está en sus recursos naturales,

pues Japón tiene un territorio muy pequeño y su 80 % es montañoso, malo para la agricultura y ganado. Sin embargo es una de las primeras potencias económicas del mundo. Su territorio es como una gran fábrica flotante que recibe materia prima de todo el mundo y los exporta transformados, acumulando su riqueza.

Por otro lado se encuentra Suiza; sin océanos, tiene una de las mayores flotas náuticas del mundo; no tiene cacao, pero sí el mejor chocolate del mundo; en sus pocos kilómetros cuadrados, cría ovejas y cultiva el suelo solo cuatro meses al año ya que el resto del tiempo es invierno; pero tiene los productos lácteos de mejor calidad de toda Europa. Igual que Japón, no tiene productos naturales, pero da y exporta servicios con calidad muy difícil de superar. Es un país pequeño que da una imagen de seguridad, orden y trabajo, que los convirtió en la “caja fuerte” del mundo.

Tampoco es la inteligencia de las personas la diferencia, como lo demuestran los estudiantes de países pobres que emigran a los países ricos y consiguen resultados académicos sobresalientes.


Otro ejemplo son los ejecutivos de países ricos que visitan nuestras fábricas, y al hablar con ellos nos damos cuenta que no hay diferencia intelectual.

Finalmente no podemos decir que la raza haga la diferencia, pues en los países centro-europeos o nórdicos vemos cómo los llamados “ociosos” de América Latina o de África, demuestran ser la fuerza productiva de esos países. 

Entonces, ¿qué hace la diferencia?

LA ACTITUD DE LAS PERSONAS, Y SUS VALORES, HACEN LA DIFERENCIA
Al estudiar la conducta de las personas en los países ricos, se descubre que la mayor parte de la población cumple las siguientes reglas, cuyo orden puede ser discutido:
1.       La moral como principio básico

 
2. El orden y la limpieza 

 
3. La integridad 

 
4. La puntualidad 

 
5. La responsabilidad 

 
6. El deseo de superación 

 
7. El respeto a las leyes y reglamentos 

 
8. El respeto por el derecho de los demás 

 
9. La ética del trabajo
 
10. El esfuerzo personal
¿Necesitamos de más leyes?
 ¿No sería suficiente cumplir y hacer cumplir estas 10 simples reglas?

En los países pobres sólo una pequeña parte de la población sigue estas reglas en su vida diaria. 


No somos pobres porque a nuestros países les falten riquezas naturales, o porque la naturaleza haya sido cruel con nosotros. Somos pobres por nuestra actitud, y por no cumplir estas premisas básicas del funcionamiento de una sociedad.



Si usted conoce el nombre del autor por favor enviemelo le dare los creditos correspondientes
Estos son unos articulos interesantes sobre el tema

 Hlondo 
Si una persona quiere acumular riqueza, independientemente de su status económico, no tiene sino dos opciones: o “gastar menos” o “ganar más”. ¡No hay soluciones milagrosas! Ahora bien, en la práctica esas alternativas se reducen a una: “reducir los gastos”, porque es la única que está bajo su control inmediato.

La alternativa de “ganar más” requiere de tiempo y esfuerzo adicionales. Sin embargo, el gastar menos, si se hace inteligentemente, poco a poco ayuda a ganar más, a través del rendimiento de los ahorros bien invertidos.

Fácil en teoría, pero no tanto en la práctica. ¿Cómo puede gastar menos una persona a la que el dinero no le alcanza ni para cubrir las necesidades del día a día?

¡Un argumento realmente difícil de rebatir!

Un artículo de Moisés Naim, uno de los más prestigiosos comentaristas sobre temas económicos en Iberoamérica, vino en mi ayuda. En el mismo, el autor comentaba la reciente publicación de un libro sobre el tema de la pobreza en el mundo, que lleva por título“Poor Economics”, de los autores Abhijit V. Banerjee y Esther Duflo,ambos profesores del MIT (Massachusetts Institute of Technology) y fundadores de la organización J-PAL, dedicada a buscar la reducción de la pobreza en el mundo a través de políticas basadas en evidencias científicas.

El libro es el resultado de un estudio realizado por su organización entre las comunidades más pobres de 18 países de los cinco continentes. Según comentaba Moisés en su artículo, el libro tenía la respuesta que yo estaba buscando: ¿cómo pueden ahorrar los pobres? Por supuesto, pedí el libro inmediatamente en Amazon.com, señala el analista financiero Rigoberto Puentes.

Los autores realizaron esta investigación sobre el sector que ellos llaman “los más pobres entre los pobres”, referido a personas que devengan menos de US$0.99 al día (127,71 bolívares al mes). Basados en sus investigaciones, los autores llegan a la conclusión de que la principal barrera para ahorrar está más relacionada con el aspecto psicológico que con el área financiera. De acuerdo con su información, la principal causa de la falta de ahorro no está en lo poco que ganan sino en la falta de auto-control para dedicar una parte de sus ingresos al ahorro. Por supuesto, esto no es nada nuevo; todos sabemos que la autodisciplina es un factor determinante a la hora de tratar de ahorrar. Lo que sí es nuevo es que el mismo concepto aplique a aquellas personas que se suponía que no ahorraban simplemente porque no les alcanzaba el dinero.

Los más pobres, al igual que las demás personas -dicen los autores-,también piensan en el futuro y saben que, a menos que se ganen la lotería para sentirse ricos de la noche a la mañana, no tienen otra alternativa más que el ahorro para acumular alguna riqueza para el futuro.

Las conclusiones, por supuesto, están basadas en casos investigados, como los que se mencionan a continuación:

* El caso del fertilizante: en una provincia rural de Kenia, la gran mayoría de los pequeños agricultores no usaba fertilizante debido a que no tenía dinero para comprarlo. Para solucionarles el problema, los investigadores les regalaron el fertilizante para la siguiente siembra.

El resultado de la cosecha, por supuesto, fue concluyente: el rendimiento aumentó en un 70%. Un resultado por demás evidente de los beneficios económicos del uso del fertilizante. Sin embargo, al continuar la investigación en la siguiente temporada, se dieron cuenta de que la mayoría de los agricultores que había obtenido tan significativo aumento en el rendimiento de la cosecha no estaba usando fertilizante.

Al preguntarles el por qué, la respuesta fue que no tenían dinero para comprarlo. ¿Qué habían hecho con el dinero recibido en la cosecha anterior? ¡Lo habían gastado, sin dejar para el abono! Algunos habían intentado comprarlo, pero al no estar disponible en la tienda el día que ellos tenían el dinero, la plata se había usado para otros fines.

Sin embargo, otros que sí habían tenido la suerte de encontrar el abono en el almacén cuando aún tenían el dinero, lo habían adquirido y lo habían guardado hasta la siguiente siembra. Los investigadores concluyeron que era una cuestión de oportunidad; era necesario tener el fertilizante disponible para cuando los parceleros tuvieran el dinero.

Así que implementaron un programa de bonos que les vendían a los agricultores tan pronto recogían la cosecha y antes de que se gastaran el dinero en otras cosas. De esta forma los agricultores ahorraban en bonos para comprar el fertilizante y no tenían la tentación de gastarlo en otras “emergencias”. La mayoría compraba los bonos inmediatamente vendían la cosecha, temiendo que si tenían la plata en su poder por mucho tiempo ésta podría esfumarse.

* Un ahorro costoso: Cuentan también los autores el caso de una mujer en India que, conociendo su falta de disciplina para ahorrar, había obtenido un préstamo de 10.000 rupias (US$621) en una entidad de microcrédito pagando el 24% anual, con el compromiso de pagarlo en cuotas semanales.

Inmediatamente recibió el préstamo colocó todo el dinero en una cuenta de ahorros que le generaba el 4% anual. Cuando se le preguntó por qué hacía ese negocio tan absurdo a los ojos de los investigadores, ella respondió que necesitaba reunir esa cantidad para los gastos de boda de su hija que se casaría dos años más tarde y era la única forma de tenerlos. Los investigadores entonces le preguntaron si no tenía más sentido aportar el dinero que iba a pagar semanalmente por el crédito, en una cuenta de ahorros.

La respuesta de la señora fue que eso era imposible, porque siempre se presentaban emergencias que no le permitían aportar todas las semanas o que podían obligarla a retirar el dinero ahorrado. Mientras conversaban con la señora se acercó otro grupo de mujeres, asombradas de la ignorancia de los investigadores: ¿acaso ellos no sabían que eso era una práctica normal entre la gente del lugar?

La conclusión es que la imposición de pagar el crédito les servía para obviar las emergencias y pagar disciplinadamente las cuotas, mientras que el aporte para ahorrar, al no ser obligatorio, no les imponía esa disciplina.

* Un ladrillo a la vez: En muchos lugares, principalmente en Marruecos, la forma más común de ahorrar es la de construir la vivienda poco a poco. De esta manera las familias, en la medida en que disponen del dinero, compran materiales antes de tener la tentación de gastarlo en otras cosas.

Un día pueden comprar unos ladrillos y cemento y construyen un cuarto; otro día compran el techo, o una puerta, o una ventana, y así, poco a poco, muchas veces durante varios años, van ahorrando y construyendo la vivienda para la familia.

Ésa es su forma de ahorrar. Por supuesto es un sistema de altísimo riesgo. Muchísimas viviendas se quedan sin terminar o son arrasadas por las lluvias. Pero, en esos sectores, la gente no tiene otra alternativa y algunos logran, al cabo del tiempo, tener una vivienda habitable.

* Los clubes de ahorro: Uno de los sistemas más creativos que han encontrado para ahorrar es la de los “clubes de ahorro”, los cuales se han desarrollado en India y en algunos países de África, como “Self-helpgroups” (Grupos de ayuda mutua o Asociaciones de rotación de ahorro y crédito).

Los asociados se reúnen periódicamente y aportan una suma a un pote común con el cual acumulan un monto suficiente para prestar, de forma rotativa, a los miembros que lo requieran.

La conclusión de los autores es que el optimismo y la esperanza de una vida mejor son unos fuertes incentivos para ayudar a la gente, aun a los más pobres, a ahorrar; pero, por otra parte, requieren de sistemas que les ayuden a autocontrolarse para poder hacerlo.

- ¿Qué gastos pueden recortar los más pobres?

Los investigadores encontraron que estas personas, cuando se decidían a ahorrar, lo hacían disminuyendo sus gastos en té, tabaco, alcohol, “snacks” y celebraciones.

Creo que las anteriores investigaciones son una respuesta a la pregunta del principio de este artículo: si una persona que gana US$0,99 al día de forma irregular puede ahorrar, con mayor razón debe poder hacerlo una persona que dispone de un ingreso fijo y un sistema estructurado (fondo de pensión y otros beneficios).

Pienso que es cuestión de vivir el presente de acuerdo con sus posibilidades y de mirar el futuro con optimismo y esperanza de una vida mejor.

Probablemente el factor que hace falta para las personas de salario mínimo es la ayuda para administrar eficientemente sus ingresos a través de programas idóneos de educación sobre economía y finanzas personales.

Rigoberto Puentes
Ricos y pobres
Un blog para comparar las clases sociales

El IDH, índice de Desarrollo Humano

En las décadas pasadas se utilizaba la renta por habitante de un habitante para medir su grado de riqueza y desarrollo. Esta variable, sin embargo, no refleja la desigualdad en el reparto de la riqueza. Así, por ejemplo, lugares como Brunei o los Estados del golfo Pérsico ricos en petróleo y poco poblados aparecían siempre con

Rentas per cápita muy altas cuando, en realidad, la riqueza se acumulaba en unas poquísimas manos y la gran mayoría de la población permanecía en la pobreza.

De lo anterior se puede concluirse que para evaluar del desarrollo de un país no basta con considerar solo variables económicas. Un país puede tener una producción y unos ingresos elevados, pero los beneficios pueden no repartirse equitativamente entre la población.

Desde hace una veintena de años, aproximadamente, la ONU viene elaborando cada año denominado Indice de Desarrollo Humano que además de los ingresos medios por habitante contempla varios aspectos sociales para evaluar el nivel de desarrollo de un país, tales como lo alfabetización de la población, acceso a a sanidad, la esperanza vida al nacer, a Igualdad entre hombres y mujeres, entre otros. Desde los años ochenta han aumentado desarrollo bastantes países sobre todos los situados en valores medios del IDH. Por ejemplo, ha habido mejoras significativas en China e India, en los Estados musulmanes mediterráneos, como Túnez, Siria, Egipto y Marruecos y en países de moderna industrialización como Singapur, Corea, Malasia e Indonesia

miércoles, 9 de noviembre de 2011

CUENTO MANEJO DE LA IRA







Una pareja de recién casados era muy pobre y vivía de los favores de un pueblito del interior. Un día el marido le hizo la siguiente propuesta a su esposa:
-Querida, yo voy a salir de la casa, voy a viajar bien lejos, buscar un empleo y trabajar hasta tener condiciones para regresar y darte una vida mas cómoda y digna. No se cuanto tiempo voy a estar lejos, solo te pido una cosa, que me esperes y mientras yo este lejos, seas fiel a mi, pues yo te seré fiel a ti.
Así, siendo joven aun, caminó muchos días a pie, hasta encontrar un hacendado que estaba necesitando de alguien para ayudarlo en su hacienda. El joven llegó y se ofreció para trabajar y fue aceptado. Pidió hacer un trato con su jefe, el cual fue aceptado también. El pacto fue el siguiente:
-Déjeme trabajar por el tiempo que yo quiera y cuando yo encuentre que debo irme, el señor me libera de mis obligaciones. Yo no quiero recibir mi salario. Le pido al señor que lo coloque en una cuenta de ahorro hasta el día en que me vaya. El día que yo salga, usted me dará el dinero que yo haya ganado.
Estando ambos de acuerdo. Aquel joven trabajo durante 20 años, sin vacaciones y sin descanso. Después de veinte años se acercó a su patrón y le dijo:
-Patrón, yo quiero mi dinero, pues quiero regresar a mi casa.
El patrón le respondió:
-Muy bien, hicimos un pacto y voy a cumplirlo, sólo que antes quiero hacerte una propuesta: -Yo te doy tu dinero y tú te vas, o te doy tres consejos y no te doy el dinero y te vas. Si te doy el dinero, no te doy los consejos y viceversa. Vete a tu cuarto, piénsalo y después me das la respuesta.
Lo pensó durante dos días, buscó al patrón y le dijo: -Quiero los tres consejos. El patrón le recordó: -Si te doy los consejos, no te doy el dinero. Y el empleado respondió: -Quiero los consejos.
EL patrón entonces le aconsejó:
1. "NUNCA TOMES ATAJOS EN TU VIDA. Caminos más cortos y desconocidos te pueden costar la vida. 2. NUNCA SEAS CURIOSO DE AQUELLO QUE REPRESENTE EL MAL, pues la curiosidad por el mal puede ser fatal. 3. NUNCA TOMES DECISIONES EN MOMENTOS DE ODIO Y DOLOR, pues puedes arrepentirte demasiado tarde.
Después de darle los consejos, el patrón le dijo al joven, que ya no era tan joven, así: -Aquí tienes tres panes, dos para comer durante el viaje y el tercero es para comer con tu esposa cuando llegues a tu casa.
El hombre, entonces, siguió su camino de regreso luego de veinte años lejos de su casa y de su esposa que tanto amaba. Después del primer día de viaje, encontró una persona que lo saludó y le preguntó: -¿Para dónde vas?" El le respondió: -Voy para un camino muy distante que queda a más de veinte días de caminata por esta carretera. La persona le dijo entonces: -Joven, este camino es muy largo, yo conozco un atajo con el cual llegarás en pocos días.
El joven contento, comenzó a caminar por el atajo, cuando se acordó del primer consejo, "NUNCA TOMES ATAJOS EN TU VIDA. CAMINOS MAS CORTOS Y DESCONOCIDOS TE PUEDEN COSTAR LA VIDA". Entonces se alejó de aquel atajo y volvió a seguir por el camino normal. Dos días después se enteró de otro viajero que había tomado el atajo, y lo asaltaron, lo golpearon, y le robaron toda su ropa. Ese atajo llevaba a una emboscada!
Después de algunos días de viaje, y cansado al extremo, encontró una pensión a la vera de la carretera. Era muy tarde en la noche y parecía que todos dormían, pero una mujer malencarada le abrió la puerta y lo atendió. Como estaba tan cansado, tan solo le pagó la tarifa del día sin preguntar nada, y después de tomar un baño se acostó a dormir. De madrugada se levantó asustado al escuchar un grito aterrador. Se puso de pié de un salto y se dirigió hasta la puerta para ir hacia donde escuchó el grito. Cuando estaba abriendo la puerta, se acordó del segundo consejo: "NUNCA SEAS CURIOSO DE AQUELLO QUE REPRESENTE EL MAL PUES LA CURIOSIDAD POR EL MAL PUEDE SER FATAL". Regresó y se acostó a dormir. Al amanecer, después de tomar café, el dueño de la posada le preguntó si no había escuchado un grito y él le contesto que sí lo había escuchado. El dueño de la posada de preguntó: -¿Y no sintió curiosidad? El le contesto que no. A lo que el dueño les respondió: Ud. ha tenido suerte en salir vivo de aquí, pues en las noches nos acecha una mujer maleante con crisis de locura, que grita horriblemente y cuando el huésped sale a enterarse de qué está pasando, lo mata, lo entierra en el quintal, y luego se esfuma.
El joven siguió su larga jornada, ansioso por llegar a su casa. Después de muchos días y noches de caminata.. ya al atardecer, vio entre los árboles humo saliendo de la chimenea de su pequeña casa, caminó y pudo ver entre los arbustos la silueta de su esposa. Estaba anocheciendo, pero alcanzó a ver que ella no estaba sola. Anduvo un poco más y vio que ella tenía apoyado sobre su falda a un hombre a quien le acariciaba los cabellos. Cuando vio aquella escena, su corazón se llenó de odio y amargura y decidió correr al encuentro de los dos y matarlos sin piedad. Respiró profundo, apresuró sus pasos, cuando recordó el tercer consejo: "NUNCA TOMES DECISIONES EN MOMENTOS DE ODIO Y DOLOR, PUES PUEDES ARREPENTIRTE DEMASIADO TARDE". Se detuvo y reflexionó, decidió dormir ahí mismo aquella noche y al día siguiente tomar una decisión. Al amanecer ya con la cabeza fría, pensó: "NO VOY A MATAR A MI ESPOSA". Voy a volver con mi patrón y a pedirle que me acepte de vuelta. Pero antes, quiero decirle a mi esposa que siempre le fui fiel. Se dirigió a la puerta de la casa y tocó. Cuando la esposa le abre la puerta y lo reconoce, se cuelga de su cuello y lo abraza afectuosamente.
El trata de quitársela de arriba, pero no lo consigue. Entonces, con lágrimas en los ojos le dice: -Yo te fui fiel y tú me traicionaste...
Ella espantada le responde: -¿Cómo? yo nunca te traicioné, te esperé durante veinte años. El hombre, entonces, le preguntó: -¿Y quién era ese hombre que acariciabas ayer por la tarde? Y ella le contestó: "AQUEL HOMBRE ES NUESTRO HIJO. Cuando te fuiste, descubrí que estaba embarazada. Hoy tiene veinte años de edad. El marido entró, conoció y abrazó a su hijo y les contó toda su historia, en cuanto su esposa preparaba la cena. Se sentaron a comer el último pan juntos. DESPUÉS DE LA ORACIÓN DE AGRADECIMIENTO, CON LAGRIMAS DE EMOCIÓN, partió el pan y al abrirlo, se encontró todo su dinero, el pago de sus veinte años de dedicación.
Muchas veces creemos que los atajos "quemar etapas" y nos ayudan a llegar mas rápido , lo que no siempre es verdad.. Muchas veces somos curiosos, queremos saber de cosas que ni nos dan respeto y no nos traen nada de bueno Otras veces reaccionamos movidos por el impulso, en momentos de rabia, y después falta y tardíamente nos arrepentimos...

domingo, 6 de noviembre de 2011

El Manejo de la Ira






Que tragedia la muerte de un hombre por una discusión debido a un parqueo. Diez disparos recibió la victima,  una vida perdida irreparablemente, muchas vidas afectadas, y las familias destrozadas por el dolor. Toda una sociedad en shock.

Este es uno de esos casos en que al analizarlos con detenimiento nos damos cuenta que probablemente nadie tiene la razón.


Todos los que vivimos en edificios hemos experimentado alguna vez la frustración de encontrar nuestro parqueo ocupado. En el hospital donde trabajo tengo un parqueo asignado que comúnmente lo encuentro ocupado o bloqueado lo que me ocasiona muchos inconvenientes.


Las personas se parquean en las entradas de las marquesinas de las casas ocasionando molestias a quienes viven allí.

Afortunadamente la mayoría de nosotros puede que reaccionemos con enojo pero la sangre no llegara al río.

Es necesario que respetemos los espacios ajenos, como es necesario aprender y enseñar a nuestros hijos a manejar los conflictos.

Es muy probable que el matador se este preguntando hoy porque me deje llevar por la ira ?

Maneje su ira, antes que su ira lo maneje a usted  es un documento de la American Psychological Association

  aquí se los presento y se los dejo de tarea.


El Manejo de la Ira

 

Todos sabemos lo que es la ira, y todos la hemos sentido,  ya sea como una molestia pasajera o como un sentimiento de rabia en toda regla.

La ira es una emoción humana completamente normal  y, en ocasiones, resulta adaptativa. Pero cuando escapa a nuestro control y se vuelve destructiva, puede conducirnos a situaciones problemáticas;  en el trabajo, en las relaciones personales, etc. Afecta a la calidad global de nuestra vida y nos puede hacer sentir como si estuviéramos  a merced de una emoción impredecible y poderosa. Este artículo está destinado a ayudarnos a entender y controlar la ira.

¿Qué es la ira?

La naturaleza de la ira

 

La ira es “un estado emocional que varía en intensidad desde una leve irritación a la furia y la rabia intensa”, según Charles Spielberger,  psicólogo especializado en el estudio de la misma. Al igual que otras emociones, está acompañada de cambios fisiológicos y biológicos, y cuando alguien se enoja, su frecuencia cardíaca y su presión arterial aumentan, al igual que los niveles hormonales, en especial los de adrenalina y noradrenalina.

La ira puede ser causada por los estímulos externos e internos. Nos podemos enfadar con una persona específica (un compañero de trabajo o supervisor), un acontecimiento (un atasco de tráfico, un vuelo cancelado), o el enfado puede ser causado por preocuparse o meditar acerca de nuestros problemas personales. Los recuerdos de eventos traumáticos también pueden provocar sentimientos de rabia.

Expresando la ira

 

La manera instintiva, natural de expresar nuestra ira es responder agresivamente. La ira es una respuesta natural, de adaptación a las amenazas, nos inspira poder, agresividad, sentimientos y conductas, que nos permiten luchar y defendernos. Una cierta cantidad de ira, por lo tanto, es necesaria para nuestra supervivencia.

Por otra parte, no podemos agredir  a cada persona u objeto que nos irrita o nos molesta. Las leyes, las normas sociales, y  el sentido común establecen los límites sobre nuestras expresiones de rabia. Las personas utilizan una variedad de procesos conscientes e inconscientes para lidiar con sus sentimientos de enfado. Los tres principales  son expresar, reprimir y calmarse.

 Expresar los sentimientos de enfado de manera asertiva es lo más adecuado. Para ello hay que aprender a dejar claro cuáles son nuestras necesidades, y cómo conseguir resolverlas sin herir al otro. Ser asertivo no significa ser agresivo o exigente, significa ser respetuoso  con uno mismo y con los demás.

La ira puede ser suprimida, para poder convertirla o redirigirla. 

Esto ocurre cuando dejamos de focalizar nuestro sentimiento de enfado y tratamos de centrarnos en algo positivo. El objetivo es inhibir o reprimir la rabia y convertirla en un comportamiento más constructivo.

 El peligro en este tipo de respuesta es que si no se permite su expresión externa, la ira puede volverse contra uno mismo. La ira hacia adentro puede causar hipertensión, presión arterial alta o  depresión. También puede crear otros problemas o expresiones patológicas de la ira, tales como el comportamiento pasivo-agresivo (vengarse de las personas indirectamente, sin decirles por qué, en lugar de enfrentarlos a la cara). O una personalidad que parece cínica y hostil. 

Las personas que están constantemente molestando a los demás, criticando todo y haciendo comentarios cínicos no han aprendido a expresar su ira de manera constructiva. Esto hace poco probable que tengan muchas relaciones exitosas.

Por último, puede calmarse en el interior. Esto significa no sólo controlar su conducta externa, sino también controlar sus respuestas internas, tomando medidas para reducir el ritmo cardíaco, calmarse y dejar que los sentimientos desaparezcan.

El Dr. Spielberger destaca que “si ninguna de estas tres técnicas funciona, alguien o algo pueden resultar perjudicados.”

Manejo de la Ira

 

El objetivo del manejo de la ira es reducir los sentimientos  y el despertar fisiológico que provoca. A veces no podemos deshacernos de las cosas o las personas que nos enfurecen, ni se pueden cambiar, pero podemos aprender a controlar nuestras emociones.

¿Somos demasiado coléricos?

 

Hay pruebas psicológicas que miden la intensidad de los sentimientos de cólera, la propensión y la eficacia en su manejo. Pero es muy probable que quien sea colérico resulte el primero en saberlo. Si actuamos de manera descontrolada o amenazante, es posible que necesitemos ayuda para encontrar mejores formas de lidiar con esta emoción.

¿Por qué algunas personas son más coléricas que otras?

 

Según Jerry Deffenbacher, PhD, psicólogo especializado en el manejo de la ira, algunas personas realmente son  más “exaltadas” que otras, se enojan con mayor facilidad y más intensamente que la mayoría. También están aquellos que no muestran su enfado de manera explícita, pero están crónicamente irritables y gruñones. Las personas más irritables no siempre lo expresan con su conducta, a veces presentan inhibición social, mal humor, o cuadros de malestar físico.

Las personas que se enojan con facilidad, por lo general tienen, a lo que conocemos como baja tolerancia a la frustración, sienten que no deberían haber sido sometidos a la frustración, la incomodidad o molestia. 

Ellos no pueden tomar las cosas con calma, y son particularmente exaltados si la situación parece de alguna manera injusta: por ejemplo, que los demás les corrijan por un error sin importancia.

¿Qué hace a la gente ser de esta manera?

 

Hay diferentes causas, por ejemplo genéticas o fisiológicas. Tenemos evidencias de que algunos niños se muestran más irritables desde edades muy tempranas.

 Existen causas socioculturales, la ira se considera un sentimiento negativo, del mismo modo que se nos facilita la expresión de sentimientos como la ansiedad o la depresión, no se permite mostrar nuestro enojo  con la consiguiente dificultad para aprender mecanismos que nos permitan manejarlo o canalizarlo constructivamente. 

La investigación también ha encontrado que los antecedentes familiares juegan un papel importante como modelo de aprendizaje asociado a los problemas de comunicación emocional.

¿Es bueno explotar para sacar nuestra rabia?

 

Esto es considerado por los psicólogos, en la actualidad, como un mito peligroso que puede acabar afectando a terceras personas. La investigación nos dice que “explotar” aumenta el malestar y no resuelve la situación. Lo mejor es conocer aquello que desencadena nuestra ira y encontrar estrategias de resolución.

Estrategias para mantener el control

Relajación

 

Técnicas sencillas de relajación como el control de la respiración y la visualización de imágenes agradables, se han demostrado muy eficaces así como, ejercicios de control como el yoga y la meditación. Ver también en nuestro apartado de “Preguntas Frecuentes” la técnica de relajación de Jacobson y la técnica de relajación para niños de Koeppen.

Reestructuración cognitiva

 

En muy pocas palabras podríamos decir que esto significa “cambiar la forma de pensar”. Las personal coléricas tienden a maldecir, jurar y expresarse en términos muy alterados que reflejan sus pensamientos internos. Cuando estamos enfadados los pensamientos suelen ser muy exagerados y dramáticos.

 Se trataría de sustituir estos pensamientos por otros más racionales y adaptativos, huyendo de descalificaciones y términos “absolutos” que no nos permiten procesar con relatividad la situación que desencadena nuestra rabia. 

Es normal que tengamos sentimientos encontrados con alguna persona o situación, es lógico sentirse frustrado, decepcionado o dolido con ello pero sin llegar a generar ira o emociones tan desproporcionadas. Este proceso no es fácil ni automático, es más bien el resultado de un esfuerzo y un cambio gradual para el que podemos necesitar la ayuda de un especialista.

Solución de problemas

 

En ocasiones la ira y la frustración son causadas por problemas reales e ineludibles de nuestras vidas, son respuestas naturales. También aumenta la frustración la falsa creencia de que todo problema tiene una solución, cuando descubrimos que este no es el caso, resulta más adaptativo dejar de centrarse en la búsqueda de la solución y buscar las estrategias para manejar y enfrentar el problema.

Se trata de hacer un plan y controlar su evolución a lo largo del proceso, no tanto de encontrar salidas inmediatas al problema evitando creencias del tipo “todo o nada”

Mejorar la comunicación

 

Las personas enojadas tienden a centrarse en los hechos y en las conclusiones que, muchas veces son del todo inexactas.

 Lo primero que debemos hacer en una discusión acalorada es reducir la velocidad y el volumen de nuestro discurso y pensar bien lo que decimos, no decir lo primero que se nos venga a la cabeza. 

Al mismo tiempo hay que escuchar al otro y tomarnos nuestro tiempo antes de contestar. Es normal ponerse a la defensiva cuando nos sentimos criticados, pero no “luchar”. Mantener la calma puede prevenir que la conversación no acabe siendo un desastre.

Usar el humor

 

A veces el humor puede ayudar a calmar la rabia, nos ofrece una perspectiva más equilibrada y relativiza los hechos.

El doctor Deffenbacher comenta que el discurso subyacente de las personas enfurecidas suele coincidir con afirmaciones como “las cosas son como yo digo” “es lo lógico, lo moralmente correcto” cambiar de opinión para ellos es una humillación insoportable. 

El doctor nos anima a imaginarnos como dueños del mundo y de la situación con el resto de las personas a nuestros pies hasta que la idea resulte absurda e irrisoria, no poseemos verdades absolutas, no somos dioses.

Hay que tener precauciones con el uso del humor, no se trata de reírse de nuestro problemas, más bien utilizar el humos para enfrentarlos de manera más constructiva. Tampoco nos podemos dejar llevar por el humor sarcástico y ácido que puede convertirse en expresión agresiva. Se trata de tomarse las cosas algo menos en serio y de manera menos negativa.

Cambiar el entorno

 

A veces es nuestro entorno inmediato el que nos da motivos para estar irritados, las responsabilidades y los problemas pueden convertirse en “trampas” llenas de acontecimientos y personas que nos alteran.

Es necesario tomarse un descanso que podemos programar en las horas más estresantes de la jornada. Se pueden establecer códigos como el  dedicarnos a nosotros mismos unos minutos después del trabajo y antes de afrontar las rutinas caseras y las demandas de los demás componentes del núcleo familiar.

Se pueden controlar variables del ambiente como el hecho de evitar discutir si nos encontramos cansados, basta con cambiar los tiempos dedicados a hablar de hechos relevantes, para que la conversación no se convierta en discusión.

 Se puede moderar el volumen de la comunicación, se pueden plantear alternativas de cambio,  modificar los espacios para conversar, no centrarnos selectivamente aquello que nos irrita, etcétera. El objetivo es mantener la calma.

¿Necesita asesoramiento?

 

Cuando la ira está realmente fuera de control, si nos perturba en nuestras relaciones interpersonales o en los aspectos importantes de la vida; se puede valorar la posibilidad de buscar ayuda profesional y asesoramiento para aprender a manejar con eficacia estos sentimientos. Un psicólogo clínico puede trabajar con nosotros en el desarrollo de las estrategias necesarias para cambiar nuestros pensamientos y nuestro comportamiento.

¿Y el entrenamiento asertivo?

 

Es un hecho que las personas enojadas necesitan aprender a ser asertivas en lugar de ser agresivas, aunque la mayoría de cursos y manuales de asertividad no son específicos en el tratamiento con pacientes muy airados, requieren la adecuación que un especialista puede conseguir a nuestra dificultades concretas. 

La rabia es un sentimiento que no se puede eliminar pero si se aborda con una actitud y un manejo adecuado, conseguiremos que no nos afecte de manera irreversible y nos sentiremos mucho mejor de manera estable.


Adaptación del artículo “Controlling anger before it controls you”  de la American Psychological Association