domingo, 4 de septiembre de 2011

SHOP-AHOLIC ADICCION A LAS COMPRAS

Autotest - Adicción a las Compras

Este es un test para calcular la severidad del problema adictivo. No es un reemplazo a la evaluación profesional, sino una herramienta para el autodiagnóstico.
(autor: Dr. Saúl Alvarado, fuente: www.adicciones.org)

1. ¿Con qué frecuencia sientes la necesidad de ir de compras, aun sin necesitar nada?

 1 = Rara vez
 2 = Ocasionalmente
 3 = Frecuentemente
 4 = Muy frecuentemente
 5 = Siempre


2. ¿Con qué frecuencia te vas de compras, en vez de socializar con tus amigos o familia?

 1 = Rara vez
 2 = Ocasionalmente
 3 = Frecuentemente
 4 = Muy frecuentemente
 5 = Siempre

3. ¿Con qué frecuencia sientes arrepentimiento, culpa o ira luego de una sesión de compras?

 1 = Rara vez
 2 = Ocasionalmente
 3 = Frecuentemente
 4 = Muy frecuentemente
 5 = Siempre

4. ¿Con qué frecuencia regresas de compras, escondiendo lo comprado, para evitar discusiones?

 1 = Rara vez
 2 = Ocasionalmente
 3 = Frecuentemente
 4 = Muy frecuentemente
 5 = Siempre


5. ¿Con qué frecuencia le mientes a tu familia o amigos con el fin de minimizar la magnitud de tu habito de compras?

 1 = Rara vez
 2 = Ocasionalmente
 3 = Frecuentemente
 4 = Muy frecuentemente
 5 = Siempre

6. ¿Con qué frecuencia solicitas préstamos para comprar o usas tarjetas de crédito hasta llenarlas en sesiones de compras?

 1 = Rara vez
 2 = Ocasionalmente
 3 = Frecuentemente
 4 = Muy frecuentemente
 5 = Siempre

7. ¿Con qué frecuencia te encuentras a ti mismo comprando por más tiempo de lo que habías planeado?

 1 = Rara vez
 2 = Ocasionalmente
 3 =Frecuentemente
 4 = Muy frecuentemente
 5 = Siempre

8. ¿Con qué frecuencia tu familia te reclama que estas gastando mucho dinero o tiempo en compras?

 1 = Rara vez
 2 = Ocasionalmente
 3 = Frecuentemente
 4 = Muy frecuentemente
 5 = Siempre

9. ¿Con qué frecuencia vas de compras para llenar el vacío proveniente de la pérdida de una persona o relación importante en tu vida?

 1 = Rara vez
 2 = Ocasionalmente
 3 = Frecuentemente
 4 = Muy frecuentemente
 5 = Siempre

10. ¿Con qué frecuencia vas de compras para escapar de los problemas, relaciones problemáticas o soledad?

 1 = Rara vez
 2 = Ocasionalmente
 3 = Frecuentemente
 4 = Muy frecuentemente
 5 = Siempre

11. ¿Con qué frecuencia vas de compras para aliviar la tensión, la depresión o el aburrimiento?

 1 = Rara vez
 2 = Ocasionalmente
 3 = Frecuentemente
 4 = Muy frecuentemente
 5 = Siempre

12. ¿Con qué frecuencia tienes dificultad para dormir relacionadas a pensamientos recurrentes sobre lo que compraras al día siguiente?

 1 = Rara vez
 2 = Ocasionalmente
 3 = Frecuentemente
 4 = Muy frecuentemente
 5 = Siempre

13. ¿Con qué frecuencia compras hasta gastar el último peso?

 1 = Rara vez
 2 = Ocasionalmente
 3 = Frecuentemente
 4 = Muy frecuentemente
 5 = Siempre

14. ¿Con qué frecuencia tienes discusiones familiares, relacionadas a tu habito de compras?

 1 = Rara vez
 2 = Ocasionalmente
 3 = Frecuentemente
 4 = Muy frecuentemente
 5 = Siempre

15. ¿Con qué frecuencia has robado para financiar tu hábitos de compras?

 1 = Rara vez
 2 = Ocasionalmente
 3 = Frecuentemente
 4 = Muy frecuentemente
 5 = Siempre

16. ¿Con qué frecuencia te has sentido muy deprimido y avergonzado luego de una sesión de compras?

 1 = Rara vez
 2 = Ocasionalmente
 3 = Frecuentemente
 4 = Muy frecuentemente
 5 = Siempre

17. ¿Con qué frecuencia has comprado cosas que no necesitas y luego te sientes culpable?

 1 = Rara vez
 2 = Ocasionalmente
 3 = Frecuentemente
 4 = Muy frecuentemente
 5 = Siempre

18. ¿Con qué frecuencia te deprimes y preocupas por tu habito de compras?

 1 = Rara vez
 2 = Ocasionalmente
 3 = Frecuentemente
 4 = Muy frecuentemente
 5 = Siempre

19. ¿Con qué frecuencia has usado el dinero de los gastos de la familia en compras?

 1 = Rara vez
 2 = Ocasionalmente
 3 = Frecuentemente
 4 = Muy frecuentemente
 5 = Siempre

20. ¿Con qué frecuencia has oído a los demás decir que desconfían de ti debido a tu habito de compras?

 1 = Rara vez
 2 = Ocasionalmente
 3 = Frecuentemente
 4 = Muy frecuentemente
 5 = Siempre


Resultados y recomendaciones

20-49 puntos - Eres un comprador habitual. Estas en control de tu habito de compras y es más probable que inviertas una catidad limitada de tiempo y dinero en las compras.

50-79 puntos - Estas inviertiendo una considerable cantidad de energía emocional en tus actividades de compras. Tu habito de compras demanda más recursos de lo que puedes pagar, y además la cantidad creciente de tiempo que dedicas a las compras son factores que contribuyen a que surjan los problemas relacionados con las compras, en tu vida. Si este patrón se mantiene o se incrementa, tiene un potencial significativo para producir problemas serios en tu vida.

80-100 puntos - Tu conducta de compras está causando problemas significativos en tu vida. Las compras no resolveran esas consecuencias, sino que las empeorarán con seguridad. Es tiempo de hacer una evaluación profesional de la forma en que tu vida se ha afectado y hacer planes realísticos para resolver estos problemas.
 Referencia: CAT centro de asistencia terapeutica. Barcelona.


Vivimos en una sociedad de consumo en la que nos invitan constantemente desde la publicidad a tener lo último llegando a sentir en ocasiones que lo “necesitamos”.
Este hecho ha generado que en los últimos años surjan cada vez en mayor número diferentes casos de las llamadas socioadicciones. Éstas se caracterizan por ser una adicción no a una sustancia sino a actos socialmente aceptados como pueden ser ver la televisión, usar el móvil o Internet, o comprar.

La persona que es adicta a las compras no suele reconocer su problema hasta que éste tiene unas consecuencias muy graves ya que como en otras adicciones lo viven con mucha vergüenza. 

Este problema es más frecuente en mujeres sobre todo de 40 a 50 años y afecta aproximadamente a un 3% de la población general según los últimos estudios.


Bajo esta adicción se suelen esconder estados depresivos y de ansiedad así como bajos niveles de autoestima.

El problema se inicia cuando una persona encuentra gratificante el hecho de ir a comprar y empieza a utilizar esta actividad como única forma de encontrarse bien, o bien porque abandona otras actividades o bien porque llena un vacío.

Este hecho hace que la persona empiece a asociar el acto de comprar con una sensación de bienestar.
A partir de entonces la persona puede entrar en un círculo vicioso: en un momento de ansiedad o malestar siente el impulso de comprar y no puede resistirse; la persona compra algo y en ese momento siente una sensación de alivio y de bienestar que le sube el ánimo; posteriormente, al darse cuenta de que no ha podido evitar su impulso, que ha gastado un dinero que no debía gastar, y que lo ha gastado en algo inútil o que no necesita, un fuerte sentimiento de culpa junto con una fuerte autocrítica invaden a esta persona; el malestar derivado de estos sentimientos negativos se hace insoportable y provocan que la persona busque la forma de sentirse bien; la persona vuelve a comprar por ser ésta una forma fácil, rápida y efectiva de sentir ese alivio y bienestar que en ese momento tanto necesita.

Al principio la persona se justifica diciendo que era una oportunidad, que era un precio excepcional, que siempre viene bien para fondo de armario, etc., pero en la adicción a las compras no es el objeto que se desea lo que lleva a la persona a comprar sino que es el hecho de comprar, independientemente de lo que se compre, lo que se busca.

 Al final la persona llega a acumular muchos objetos inútiles o ropa sin estrenar, llegando incluso a esconderla para que la gente a su alrededor no se dé cuenta de su problema.

Como en toda adicción, en los casos más graves, la persona puede acabar tendiendo serios problemas familiares, sociales y económicos.

Este tipo de adicciones está relacionada en ocasiones con otras como puede ser por ejemplo la adicción a la comida en donde el patrón que sigue el sujeto es muy similar.
Ø      Además de ciertos rasgos de personalidad que pueden hacer a la persona más vulnerable hay otros factores más sociales que favorecen el problema como son la proliferación de tiendas, las tarjetas de cliente de diferentes cadenas comerciales que gratifican con descuentos si se hace determinadas compras, las tarjetas de créditos que facilitan el pago, o los cada vez más numerosos créditos rápidos que nos aseguran una cantidad sin “hacer preguntas”.

Algunos consejos para intentar controlar esta adicción pueden ser: 

Intentar hacer una lista de lo que se va a comprar.
Ø      planificar el gasto para cada cosa.
Ø      buscar otras alternativas de ocio y de “invertir” nuestro dinero,.
Ø      Ser más crítico con la publicidad para no dejarnos engañar.
Ø      no frecuentar lugares que inciten a las comprar como grandes centros comerciales.
Ø      posponer la compra de algo que se desea 1 ó 2 días para reflexionar sobre su necesidad, etc.

Si estos consejos resultan inútiles o muy difíciles de llevar a cabo, quizás el primer paso sea reconocer que se tiene un problema y pedir ayuda profesional.

Referencia : Autor: Fernando Azor Lafarga | Fuente: gabinete de psicología. Catholic.net



















domingo, 28 de agosto de 2011

ADICCION A LA COMIDA



Adicción a la Comida -— ¿Eres un Adicto a la Comida?

Adicción a la comida es un término contemporáneo usado para describir un trastorno patológico; el deseo compulsivo excesivo por y el consumo de comida. 



Esta condición no solo se manifiesta por el consumo anormal de comida, sino por el consumo y deseo de alimentos que son, por sí mismos, dañinos para el individuo.


Aunque la sociedad y la clase médica han comprendido eficientemente el alcoholismo y el abuso de drogas, solo en años recientes hay igual aceptación al hecho de que las personas puedan ser adictas a la comida de la misma manera.


 Cuando cualquier sustancia es ingerida por el cuerpo sin importar su potencial daño o el exceso de necesidad que el cuerpo tiene por ella, se dice que esa sustancia es abusada. 


Los individuos que abusan de estas sustancias de esa forma, son adictos. Estas personas se vuelven psicológicamente y mentalmente dependientes de ciertas sustancias, en este caso la comida. 

Uno solo necesita responder unas pocas preguntas para determinar su adicción:

  • ¿Comes cuando no tienes hambre o cuando te sientes triste o deprimido?
  • ¿Comes en secreto o comes de manera diferente cuando estas solo que cuando estás en frente de otros?
  • ¿Consumes cantidades inusuales de comida y luego te purgas con vómito o laxantes para deshacerte del exceso?
  • ¿Hay alimentos que son dañinos para ti, pero los comes de todas formas?
  • ¿Te sientes culpable luego de haber comido?

Si puedes responder afirmativamente a cualquiera de estas preguntas es muy probable que seas adicto a la comida.

Referencia:www. los desafios de la vida



necesitamos comer para tener energia para realizar todas las funciones que nos permiten vivir.

 El conjunto de todos los procesos que realiza nuestro organismo se llama METABOLISMO. El metabolismo puede ser normal, lento o acelerado, depende de muchos factores entre ellos de las hormonas tiroideas.

Lo cierto es que el metabolismo necesita energia para nuestra respiracion, los latidos del corazon, el crecimiento del pelo, las uñas y muchas funciones mas.

 Los niños necesitan muchisima mas energia para crecer, pero los adultos no.

Si consumimos mas calorias de las que necesitamos, el exceso se acumula en forma de GRASA.


Muchas personas viven para comer, sienten un vacio en sus vidas que solo logran llenar con comida, se hacen esclavos de la comida.

 Esa sensacion de tristeza y ansiedad vuelve tan pronto la persona termina de comer formandose asi una verdadera adiccion a la comida.

Son muchas las consecuencias perjudiciales a la salud  por la adiccion a la comida como la obesidad,  el aumento de la presion arterial,  la diabetes, fambien  la depresion y  la baja autoestima.


NECESIDADES CALORICAS 

Las recomendaciones de la OMS (Organización Mundial de la Salud) establecen un aporte calórico en función de la actividad física que puede variar entre : 

Hombre Adulto > 2000 a 2500 Kcal/día 
Mujer Adulta > 1500 a 2000 kcal/día 

Estas necesidades disminuyen a medida que nos hacemos mayores. 

Adicción a la Comida—Cauas y Manifestaciones

La adición a la comida, como cualquier otra adicción, es una pérdida de control. El individuo entiende que su manera de comer es dañina, pero continúa con el comportamiento destructivo. El fenómeno de la adicción a la comida es tanto psicológico como fisiológico. 

Muchos individuos tienen lo que puede ser denominado como “alergias alimenticias”. Estas son comidas que cuando se ingieren provocan síntomas negativos y cambios en el cuerpo, pero al mismo tiempo provocan deseos.



Por ejemplo, el individuo diabético, podría “enfermarse” por el consumo de azúcar, pero seguirá deseándola y comiéndola en exceso, con efectos adversos.


Los estudios continúan observando ciertas proteínas en la leche y el trigo que cuando se ingieren producen efectos similares a los de los narcóticos. Estos químicos imitan los supresores del dolor naturales, endorfinas, y que han sido llamadas “exorfinas”.


 Es posible que los individuos que padecen depresión, baja-autoestima o soledad; encuentren alivio cuando ingieren una alta cantidad de ciertos alimentos tales como la sal o el chocolate.
El inmediato bienestar desaparece dando paso a una sensación de enfermedad o de culpa, conduciendo a más depresión.


 Debido a que el adicto está fuera de control, volverá una vez más al mismo patrón de alimentación en un esfuerzo, consciente o inconsciente, por sentirse mejor. 

Los adictos a la comida provienen por igual de todas las edades, razas y géneros. Estos pueden tener sobrepeso, bajo peso y algunos peso normal.



Todos ellos están unidos por su obsesión con la comida. Los individuos obesos sufren humillación debido al exceso de peso; pueden ser aletargados y sedentarios, incapaces  de moverse con libertad.


Las personas con bajo peso pueden ser bulímicas; aunque comen obsesivamente, están tan temerosas de padecer sobrepeso que se inducen al vómito, toman laxantes o ejercitan compulsivamente para evitar ganar peso.


También podrían alternar con periodos de anorexia, absteniéndose de los alimentos con el fin de controlar su peso, pensando constantemente en qué comer y en cuánto pesan. El tema de los alimentos es una miseria para estas personas; cuentan calorías compulsivamente, comiendo sin disfrutarlo.


Adicción a la Comida — ¿Hay esperanza de recuperación?

La adicción a la comida es una condición seria con muchos efectos adversos para la salud. Obesidad, trastornos psicológicos, diabetes y unas pocas anomalías gástricas. 

Por supuesto, el primer paso para la recuperación es la concientización y aceptación del problema. Médicamente, los individuos deben identificar cuales alimentos —los alimentos detonadores— provocan los síntomas y deseos. 

No hay manera fácil de combatir la adicción a la comida; se requerirá disciplina intensa para modificar los patrones alimenticios y el estilo de vida.



Un programa de ejercicios manejable debería ser adoptado junto a cambios en la dieta que puedan ser mantenidos. Intentos ambiciosos por cambiar los patrones alimenticios de manera abrupta o perder peso de manera rápida, rara vez tienen éxito a largo plazo. 

La dependencia fisiológica y psicológica de los alimentos, puede ser superada cuando el individuo reconoce que no tiene el poder para combatirlas por sí mismo.


Referencia:www. los desafios de la vida

Test de adicción a la comida

¿Es usted adicto a la comida? Mediante este sencillo test, podrá obtener la respuesta a esta pregunta, y saber así qué medidas tomar para afrontar el problema.

1. Me siento cansado y/o hambriento hacia la mitad de la tarde.

2. Cerca de una o dos horas después de ingerir una comida completa, que incluye el postre, deseo más postre.

3. Me es más difícil controlar mis comidas durante el resto del día si desayuno, que si tomo solo un café o no desayuno.

4. Cuando deseo perder peso, encuentro más sencillo no comer durante la mayor parte del día, que intentar comer varias comidas de una determinada dieta.

5. Una vez que comienzo a comer cualquier tipo de dulces, me cuesta mucho lograr parar de hacerlo.

6. Prefiero una comida común que incluya postre, antes que una comida realizada por un gourmet, pero que no incluya el postre.

7. Después de terminar de ingerir una comida completa, a veces siento que me gustaría volver a comerla nuevamente.

8. Una comida que solo incluya carne y verduras, no me logra llenar el estomago.

9. Si me siento deprimido, una porción de torta o galletitas dulces me levantan el ánimo.

10. Si hay pan, pastas o postres en la mesa, a menudo dejare de comer las verduras o la ensalada.

11. Siento algo de sueño, casi como una sensación de relajo, después de ingerir una comida muy completa.

12. Cuando no estoy comiendo, me pone nervioso ver a otra gente que come.

13. A veces me cuesta conciliar el sueño si antes no “pellizco” algo de la heladera.

14. Me suelo despertar en la mitad de la noche, y no puedo volver a dormir si no como algo.

15. Antes de ir cenar a la casa de un amigo, trato de comer algo en casa, por si se llega a retrasar la cena.

16. En un restaurante, antes de que se sirva la comida, casi siempre como demasiado pan.

17. Actualmente, o desde que tengo uso de razón, como en secreto, puesto que estoy avergonzado de lo mucho que suelo comer.

18. A veces pienso cuánto mejor será mi vida si lograría perder este peso.

19. Me privo de hacer determinadas cosas en mi vida (ponerme una malla para ir a la playa, usar un traje sexy), porque siempre pienso que un gordo/a no debería hacer eso.

20. Cada vez que me determino a seguir una dieta, no puedo hacer que ésta dure más de unos días u horas.

Para saber sus resultados, escriba, según la siguiente lista, los valores que corresponden a cada pregunta a la que haya respondido positivamente, y luego efectúe la suma de todos los valores:


Pregunta ..................Valor


1 ............................ 4
2 ............................ 5
3 ............................ 3
4 ............................ 4
5 ............................ 3
6 ............................ 3
7 ............................ 5
8 ............................ 3
9 ............................ 3 
10 .......................... 3
11 .......................... 4
12 .......................... 4
13 .......................... 3
14 .......................... 3
15 .......................... 5
16 .......................... 3
17 .......................... 2
18 .......................... 3
19 ......................... 2
20 ......................... 5


Estos son los resultados:


21 o menos–Poca adicción a la comida
22 – 30 –Pequeña adicción a la comida (No es grave, pero consulte a su médico)
31 - 44– Adicción moderada a la comida (Concurra cuanto antes a su médico)
45 – 60+Severa adicción a la comida (Necesita tratamiento médico urgente)


La comida basura provoca una adicción similar a la de las drogas

 

Un estudio revela los mecanismos moleculares subyacentes a la adicción a los alimentos de alto contenido en grasas y calorías


La comida basura provoca una alteración en el sistema de recompensa del cerebro similar a la que producen las drogas en este mismo sistema, señalan los resultados de una investigación realizada con ratas durante tres años. Dicha alteración explicaría porqué la gente se acostumbra rápidamente a comer comida basura, y también porqué este tipo de comida provoca hábitos de sobrealimentación compulsiva, que a su vez propician la obesidad y la aparición de otras enfermedades, como la diabetes de tipo II. Por Yaiza Martínez.


  

Fuente: Everystockphoto.

Fuente: Everystockphoto.

Un estudio reciente realizado por científicos de The Scripps Research Institute, en Estados Unidos, ha revelado que los mismos mecanismos moleculares del cerebro que propician la adicción a las drogas se desarrollan cuando se come comida basura. 

La investigación, dirigida por el profesor de dicho instituto, Paul J. Kenny, ha establecido, por tanto, que la ingesta compulsiva de comida basura –especialmente adictiva y nociva para la salud- sería extremadamente difícil de parar, del mismo modo que es muy difícil dejar las drogas. 

En el estudio, realizado con ratas, se demostró que el desarrollo en estos animales de la obesidad coincidió con un deterioro progresivo del equilibrio químico de los circuitos de recompensa del cerebro. 

Tres años de investigación 

A su vez, a medida que estos centros de placer del cerebro se hacían cada vez menos sensibles, aumentaron también los hábitos de sobrealimentación compulsiva de las ratas, lo que provocó que los animales estuviesen cada vez más gordos. 

Por otra parte, fueron constatados cambios cerebrales similares en los cerebros de ratas a las que, en lugar de comida basura, se les suministraron grandes cantidades de cocaína y de heroína. 

Según Kenny, estos resultados, obtenidos en un trabajo de investigación que duró casi tres años, confirman las propiedades adictivas de la comida basura, que es toda aquélla que contiene altos niveles de grasas, sal, condimentos o azúcares, así como numerosos aditivos alimentarios, como el glutamato monosódico (potenciador del sabor) o la tartracina (colorante alimentario). 

Además de con la obesidad, este tipo de comida, que tiene poco alimento, suele relacionarse con enfermedades del corazón, la diabetes del tipo II, las caries y la celulitis. 

Comida y adicción 

El científico afirma que las ratas sometidas a observación a lo largo del tiempo que duró la investigación llegaron a perder completamente el control sobre su comportamiento con la comida, característica principal de las adicciones. 

Según publica Eurekalert, en el estudio, los investigadores alimentaron a las ratas imitando los menús que en humanos provocan la obesidad: dietas de muchas calorías y alto contenido en grasas (salchichas, bacon, pasteles de queso, etc.) 

Poco después de que el experimento comenzara, los animales empezaron a aumentar de volumen drásticamente. Además, enseguida fueron incapaces de cambiar de dieta, rechazando comidas alternativas que los científicos les ofrecían. 

El cambio en sus preferencias fue tan enorme que, básicamente, se mataron a sí mismas de hambre dos semanas después de que se les suspendiera la dieta de comida basura, explican los investigadores. 

Aquellos animales que sufrieron mayores cambios en los circuitos de recompensa del cerebro fueron los que más modificaron sus preferencias hacia la comida basura. En estos casos, las ratas resistían incluso el dolor de unos electroshocks que se les suministraron para que asociasen dicha comida con el dolor, y se abstuvieran de comerla. 

Kenny explica que lo que ocurre con las adicciones es muy sencillo: las vías de recompensa del cerebro han sido tan sobreestimuladas (por sustancias, en este caso por la comida) que el sistema, básicamente, se adapta a dicha sobreestimulación. Esta adaptación se consigue con una reducción de la actividad del cerebro. Para equilibrar esta reducción, se necesita de nuevo una sobreestimulación similar a la inicial, obtenida con la comida basura.

Mecanismo molecular subyacente 

Además de las comprobaciones empíricas del poder adictivo de la comida basura, los científicos estudiaron los mecanismos moleculares subyacentes ocurridos en los centros de recompensa del cerebro de las ratas. 

Para hacerlo, se centraron en un receptor particular del cerebro que ya se sabía que juega un papel importante en la vulnerabilidad a la adicción a las drogas y a la obesidad: el receptor D2 de dopamina. 

Este receptor responde a la dopamina, que es un neurotransmisor producido en el cerebro cuando disfrutamos de experiencias agradables, como las relaciones sexuales o una comida sabrosa, pero también cuando se consumen drogas. 

Los científicos comprobaron que, al igual que ocurre en el caso de las adicciones a las drogas, los niveles de receptores D2 de dopamina se habían reducido significativamente en los cerebros de las ratas obsesas. 

Según los investigadores, este hallazgo confirma que el consumo excesivo de comida basura propicia que en el cerebro se desarrollen los mismos mecanismos moleculares cerebrales subyacentes a las adicciones a las drogas. 

Los resultados de esta investigación, que han aparecido publicados con detalle en la revista Nature Neuroscience, tienen gran importancia en nuestra sociedad actual, en la que la obesidad, aún siendo una condición clínica individual, se ha convertido en un serio problema de salud pública que va en aumento. 

El peso corporal excesivo, que predispone a padecer diversas enfermedades como enfermedades cardiovasculares, apnea del sueño u osteoartritis, puede tener diversas causas, entre las que el estilo de vida juega un importante papel. Con el presente estudio, se ha demostrado que ciertos hábitos alimenticios pueden volverse tan adictivos como una droga, puesto que tienen el mismo efecto que éstas en el cerebro.

Referencia: www.TENDENCIAS SOCIALES.com