lunes, 22 de agosto de 2011

LUDOPATIA ADICCION AL JUEGO


 una conducta de juego inadaptada, persistente y recurrente, que alterase la continuidad de la vida personal, familiar o profesional.
Hoy en día, con la experiencia que existe en diferentes países, nos gustaría desarrollar una definición más ajustada al modelo de adicción que, nos parece, explica mejor que ha ocurrido en Catalunya y España en los últimos años, con unos resultados que se manifiestan insistentemente para cualquier observador.

1-El aumento exagerado en la demanda de atención por problemas con algunos juegos de apuestas.
2-El aumento del número de afectados que reflejan en los algunos estudios científicos.
3-El aumento de las cantidades desproporcionadas, que han acabado gastándose los ciudadanos en algunos juegos de apuestas legales, los últimos veinte años.
Podemos afirmar, llegado este punto, que la Ludopatía es un trastorno del comportamiento, entendiendo el comportamiento como la expresión de la psicología del individuo, que consiste en la pérdida de control en relación con un juego de apuestas o más, tanto si incide en las dificultades que supone para el individuo dejar de jugar cuando está apostando, como si nos referimos a mantenerse sin apostar definitivamente en aquel juego o en otros, y estas dificultades siguen un modelo adictivo en la mayoría de los casos, tanto en la manera en como se adquiere o mantiene el trastorno, como en las distorsiones de pensamiento, emocionales y comunicacionales que provoca y ,desgraciadamente ,en los efectos desastrosos en las relaciones familiares y amorosas del jugador .
Es decir, por su etiología, por su curso , por su pronóstico y por las variables implicadas, el juego patológico o Ludopatía, es una adicción en la mayoría de los casos, por ello hablamos de enfermedad crónica.
Se contenga mejor o peor, el ludópata, fácilmente tendrá problemas con las apuestas, porque los aspectos motivacionales activarán memoria, vivencias, esquemas de acción y una estructura adictiva , aspectos que ya había desarrollado con el trastorno y que no puede borrar.
Que algunos juegos de apuestas tengan una capacidad tan exagerada de afectar a ciudadanos de todo tipo, sin discriminar en edad, sexo, nivel cultural, nivel económico, personalidad, clase social, estructura genética …facilita nuestra convicción respecto a su potencial adictivo para con las personas que apuesten habitualmente.

¿PORQUÉ ENFERMEDAD EN LUGAR DE VICIO?

A pesar de la aceptación y de la promoción social de la actividad, llamémosle proculturalidad, que genera una imagen de los juegos de apuestas como actividades de ocio, diversión, distracción y asociadas a alegría y fortuna, como si no provocasen efectos en la salud mental de los participantes, podemos evidenciar una primera contradicción; Las autoridades al prohibir el uso a menores de edad ya aceptan, implícitamente, la peligrosidad de los juegos de apuestas y eso desmonta muchas explicaciones e intentos de atribuir toda la responsabilidad al jugador, como único responsable del trastorno que padece, sea a nivel social utilizando el término vicioso para describir al enfermo, sea alegando estudios “científicos”, estadísticos o razonamientos jurídicos, por parte de los beneficiarios de la actividad o de las propias administraciones.
Si reflexionamos sobre la terminología vicioso podríamos llegar a la conclusión de que está cargada de prejuicios y se puede utilizar incluso como insulto, referida a un tipo de comportamiento o actitud que no se acepta socialmente, que tiene una intensa carga moral sobre algo que, lejanamente, era pecado por el placer que producía.
Por el contrario, si le sacamos su carga religiosa e histórica y empezamos a pedir al ciudadano ejemplos de qué entiende por vicio, encontraremos muchos problemas de coincidencia. Con el ejemplo del fumar se entenderá muy bien. Hay gentes para quienes fumar es un vicio, independientemente de la frecuencia con que se haga, sea en bodas, en fiestas esporádicas... para otros existe toda vez que se haga periódicamente, hay quienes ven como vicioso a aquel que fuma mas de cuatro cigarrillos diarios, otros si se fuma entre un paquete o dos .
En el caso del juego, la consideración se amplia no sólo al número de veces que se juega , se valora la cantidad que podría o debería jugar, y volvemos a tropezar con el subjetivismo; Que si más de mil , si más de 5000, si está alterado o no, si depende de cuanto gana al mes o del patrimonio que posee , ... es decir, razones diferentes que a menudo sin conocerlas, no serían ningún impedimento para calificar a un jugador de vicioso, pero que objetivamente tanto se pueden referir a un jugador sin ningún problema importante como, si se quiere, a un adicto claramente enfermo y muy degradado en su comportamiento y en su situación social .
Por todo ello, nuestra perspectiva sobre la terminología a utilizar, con la ausencia en la actualidad de estudios profundos con análisis categoriales, será que el vicio sólo es una opinión subjetiva y peyorativa sobre determinadas actividades relacionadas con la obtención de placer y, históricamente en religión, con el pecado.
Puede servir para culpabilizar o estigmatizar a los individuos, de hecho muchos jugadores lo utilizan para negar sus posibilidades de luchar contra el trastorno, pero en ningún caso es una calificación realista de la situación en que se encuentran los jugadores, ni cuando no tengan problemas con el juego, ni cuando empiecen a tener problemas más o menos importantes, ni cuando tengan suficientes áreas afectadas a nivel personal para diagnosticarlos como jugadores patológicos.
No hablaremos de criterios diagnósticos reservados a los profesionales, aunque es evidente que tenemos la obligación de orientar del proceso y las afectaciones que con más frecuencia hemos encontrado en la práctica clínica, permitiendo que cada cual se identifique o se ubique en la situación por la que pueda estar pasando, ni que sea mediante analogías.

¿CÓMO SE LLEGA A TENER PROBLEMAS CON EL JUEGO ?
Podemos ilustrar un ejemplo general y muy habitual, según como interpretemos el testimonio de miles de jugadores, de como se ha desarrollado el proceso en que han acabado teniendo problemas con los juegos y las apuestas. No diferenciaremos entre si los problemas son continuados o recurrentes, es decir de vez en cuando, porque el trastorno se puede tener en los dos casos, ello no explicará el nivel de degradación que variaría en función de otros factores que acerquen al jugador a situaciones de desesperación o endeudamiento hasta provocar ,por ejemplo, la demanda de ayuda o el descubrimiento por parte de la familia.
Habitualmente el jugador se inicia en una situación social determinada, sea con amigos, familiares o compañeros de trabajo, se puede proponer apostar de manera puntual a la máquina, ir a celebrar un aniversario o cualquier evento festivo al bingo o al casino, seguir con un modelo de tradición familiar o social, jugando combinaciones de fechas a la lotería, por ejemplo.
Igualmente, es fácil que quienes a menudo entran en contacto, en los bares, con las tragaperras, se puedan iniciar solos en la dinámica de juego, ver como otros sacan el premio, intentar distraerse si están aburridos o haciendo tiempo para hacer otras actividades, sobretodo porque no interpretan que lo que hagan sea tan peligroso.

En un plazo de tiempo entre 2 meses y cinco años, estos jugadores que se inician en el juego pasarán a ser jugadores habituales en un porcentaje muy grande y poco estudiado, aún siendo pocos los premios que les hayan tocado, interpretando que no pierden mucho, o quizás que en el bar, bingo o casino, tienen un círculo de relaciones satisfactorias, entre otros razonamientos, mantendrán el convencimiento de que la situación de juego no se les escapa de las manos.
Este nivel de juego se puede mantener según cada caso particular más o menos a escondidas, pero supone una afectación directa en las relaciones afectivas y de confianza que comportará recurrir repetidamente al engaño, sea mintiendo o escondiendo la existencia del dinero con que juega.
Se da con facilidad que se mantiene la preocupación por no ser descubierto, el deseo o la necesidad de recuperar, de quitarle importancia al problema, de poder con la máquina, con otros jugadores o con los beneficiarios de la actividad, y el convencimiento de que puede controlarlo o dejarlo cuando quiera, con las mismas estrategias de cerrarse en sí mismo que lo han culpabilizado y avergonzado. Todo ello mantendrá al jugador en la estructura adictiva que ha ido desarrollando a nivel psicológico.
Todo el esfuerzo y la represión que pueda asumir en sus intentos por dejar de jugar, fácilmente acabarán en un intento de demostrarse a sí mismo que vuelve a controlar, a ser una persona “normal” y que el trastorno no tiene, justamente en esos momentos de recaída, la importancia que tenía anteriormente, porque ya hacía semanas, meses o años que no jugaba.
Con estas contradicciones volver a recaer es fácil y aparecen episodios donde a menudo aumenta la intensidad, en función de como intervienen otros factores, por ejemplo:
  • La disponibilidad de dinero del jugador y el control que existe a nivel familiar.
  • La intensidad con que se actualizan las ilusiones de control o la incapacidad para recuperar la conciencia en situaciones de recaída.
  • Los problemas cotidianos o eventos vitales que acentúen el aislamiento y la negación del problema, utilizando el juego como una manera de refugiarse o huir de los problemas .
Será más fácil que el jugador se descubra por insolvencia, acumulación de deudas, desesperación o a veces por casualidad, que no que pueda pensar y actuar de manera eficaz frente el trastorno.

Si ha empezado a jugar: No aumente la apuesta, ni el número de jugadas, ni el tiempo que dedica a jugar. Juegos como las tragaperras, el bingo i el casino afectaban  miles de personas, son claramente adictivos y usted tiene una probabilidad demasiado alta para engancharse si los practica periódicamente.

Si apuesta más de dos veces o juega más de 15 minutos a la semana: RECUERDE, EL 40% de los que así lo hacen acaban teniendo problemas con el juego, es un promedio que no hace distinciones entre juegos de mucho o poco potencial adictivo.

Propóngase dejar de jugar, o jugar como mucho como lo hacia cuando empezó, sin dedicarle más tiempo ni más dinero.


Si ha vuelto a jugar, habiéndose propuesto que lo dejaría: No se avergüence porque es normal que le ocurra, usted es responsable de jugar o no jugar al iniciarse en el juego, pero no se culpabilice de la enfermedad, determinados juegos tienen un potencial adictivo del que las autoridades y la prensa poco han informado .

Es muy fácil pensar y compartir las conductas y los prejuicios sociales, atribuir a lo vicioso o débil que es la persona enganchada. Por muy culpable y hundido que se sienta debe entender que el proceso de adicción al juego és un proceso de aprendizaje imperceptible y complejo, en el cual caen ciudadanos de gran voluntad, mérito e inteligencia.

La única muestra válida de arrepentimiento pasará por hacer todo lo posible para rehabilitarse del trastorno, por recuperar la responsabilidad de tener una buena salud, todo lo posible por batir al enemigo contra el que puede luchar cada día un poco más, como si fuera un entrenamiento y necesitara un entrenador, tanto da si está poco o muy degradado.

Contacte con una asociación y explique el problema a quién más le quiere, en quién más confiaría para resolver un problema de salud. Debe confiar en su familia y en los profesionales, no hay otro camino a escoger frente a la enfermedad, se debe aprender de los errores propios y de la experiencia y conocimientos de los demás para salir del problema, escondiendo y engañando no se puede salir del problema, sólo conseguirá mantener la desconfianza y el aislamiento al que le condena el trastorno.

REFERENCIA: LUDOPATIA.ORG

Según el DSM-IV el diagnóstico de ludopatía se estable cuando se cumplen al menos cuatro de las condiciones o características siguientes:
 1. Frecuente y creciente preocupación por el juego o por obtener dinero para jugar, con tendencia a rememorar experiencias lúdicas del pasado y a planear nuevas actividades.
 2. Jugar con frecuencia mayor cantidad de dinero o por un periodo de tiempo más largo en relación con lo previsto.
 3. Necesidad de incrementar el volumen o la frecuencia de las apuestas para conseguir la excitación deseada.
 4. Intranquilidad e irritabilidad en caso de no poder jugar o al intantar reducir o dejar el juego.
 5. Pérdidas repetidas de dinero debidas al juego y reiteración en la conducta de juego con el propóstio de recuperar las pérdidas.
 6. Repetidos esfuerzos infructuosos por abandonar o reducir el juego.
 7. Aumento de la conducta de juego ante dificultades psicológicas o sociales.
 8. Sacrificio de obligaciones familiares, sociales u ocupacionales para poder jugar.
 9. Persistencia en el juego (incapacidad de abstención) a pesar de la imposibilidad de pagar las deudas crecientes o a pasar de otros problemas significativos (sociales, ocupacionales, legales), que la persona sabe que son incrementados por el juego.
Controversia Actual En El Diagnóstico


La ludopatía es una enfermedad que se caracteriza básicamente por la adicción al juego. Un ludópata tiene una conducta descontrolada en lo que respecta a los juegos de apuestas y azar. Los jugadores compulsivos por lo general sienten una especie de rechazo hacia su problema o vergüenza de que otras personas lo sepan, razón por la cual tienden a ocultar su enfermedad. A pesar de esto, hay ciertos síntomas que permiten reconocer fácilmente a un individuo que tiene ludopatía.
A continuación enumeraremos dichos síntomas para que puedas determinar si algún familiar, amigo o conocido tuyo es adicto al juego. Antes que nada, cabe destacar que la Asociación Estadounidense de Psiquiatría ha determinado que los ludópatas son aquellos individuos que manifiestan un comportamiento con cinco o más de los siguientes síntomas:
- Delinquir para jugar: Los ludópatas, en su desesperación para jugar, pueden llegar al punto de cometer delitos con el fin de adquirir dinero para poder apostarlo.
- Inquietud al dejar de jugar: En muchas ocasiones, estas personas tienen una sensación de irritabilidad o incomodidad cuando intentan jugar menos o bien cuando saben que tienen que dejar de jugar por algún motivo.
- Utilizar al juego como un escape: Los individuos que sufren de ludopatía por lo general recurren al juego y a las apuestas para olvidarse de sus problemas o escapar de sus sentimientos de tristeza.
- Apostar más para recuperar ganancias perdidas: Los ludópatas se convencen a sí mismos que pueden recobrar aquel dinero que perdieron en partidas anteriores.
Otros signos que indican que una persona puede sufrir ludopatía son:
- Tener muchos intentos inútiles para abandonar el juego por completo, o bien para jugar menos.
- Perder el trabajo, una relación amorosa, amistades u otro tipo de oportunidades por el juego.
- Mentir acerca de la cantidad de tiempo que se empleó para jugar, o bien sobre la cantidad de dinero que se gastó apostando.
- Pedir dinero prestado para compensar las ganancias que se perdieron jugando.
- Necesidad de apostar cada vez más dinero para sentir una sensación de excitación o placer.

Lo que menos pierde un ludópata es plata. El jugador compulsivo pierde la familia, la dignidad, la noción de la realidad, los buenos amigos que no juegan y se van apartando de uno. La situación se fue deteriorando hasta que llegó la separación

Jugar compulsivamente es un síndrome de dependencia. Un ludópata argentino cuenta su experiencia
Jugar no es malo. Más aún, el juego es parte del proceso de maduración y aprendizaje de las personas. El problema es cuando se convierte en un síndrome de dependencia conocido como ludopatía.


Se trata de una patología que desde 1992 es reconocida como una enfermedad por la Organización Mundial de la Salud.
El ludópata es aquella persona que tiene un impulso irreprimible de jugar, a pesar de ser consciente de las consecuencias personales, sociales y económicas de esa conducta.
Aunque no hay estadísticas oficiales al respecto, se estima que entre el 1% y el 3% de la población mundial es adicta al juego.
De esta población, entre 5 y 20 millones viven en América Latina.
“En Argentina, la ludopatía está creciendo muchísimo porque la oferta es impresionante. Hay bingos en todos los barrios. Es un negocio muy productivo para quien lo maneja”, dijo Isabel Sánchez Sosa, directora y coordinadora de la Asociación de Jugadores Compulsivos de Argentina que fue creada hace 26 años, la primera en tratar esta enfermedad.
Luis, un argentino de 70 años, fue uno de sus primeros pacientes. Ya recuperado, le contó su historia a BBC Mundo.
“Mi historia empieza desde muy chico. Mi papá no sabía leer y yo, ya desde los ocho años, le leía las carreras de caballos y qué jockeys participaban en ellas.
En mi casa jugaban todos. Mi papá jugaba, mi hermano también, y yo también tomé esa desgracia.
Empecé a jugar a los trece o catorce años. Al principio me llevaba mi papá y jugaba con él.
En aquel entonces trabajaba como caddy en un campo de golf y con el dinero que sacaba jugaba dentro de mis posibilidades. Pero ya se me había despertado el “indiocomo se dice.
A medida que fui creciendo, el juego me fue acompañando.
Luego vino el noviazgo y el casamiento.
La noche de bodas dejé a mi mujer sola y me fui a jugar. No regresé hasta las siete de la mañana.
Empiezan los problemas
Mi mujer sabía que jugaba, pero en aquella época no había tanta información ni alarma. Jugar se consideraba más un entretenimiento.
Con el tiempo se descubrió que era una enfermedad incurable y progresiva
Después de casarme empezaron a surgir los problemas porque me iba de casa y no volvía en dos días porque me quedaba jugando.
En mi casa éramos seis pero a la hora de la comida sólo ponían cinco sillas porque yo nunca estaba.
Mis hijos eran muy chicos y no se daban cuenta, aunque les faltaba la presencia del padre en la casa.
Empecé a jugar cada vez más hasta perder el primero de los tres negocios que tenía.
Lo que menos pierde un ludópata es plata. El jugador compulsivo pierde la familia, la dignidad, la noción de la realidad, los buenos amigos que no juegan y se van apartando de uno…
La situación se fue deteriorando hasta que llegó la separación.


La adicción al juego o ludopatía puede iniciarse en cualquier etapa de la vida de la persona. Distintas características de tipo biológico, psicológico y social predisponen a una persona a desarrollar esta patología.

Por supuesto, también marcan una fuerte influencia la fácil disponibilidad a salas de juego, la escasa reglamentación al respecto y el rápido acceso al dinero que puede observarse en las sociedades actuales.

Es importante remarcar que la ludopatía no es una adicción que aparece de un momento para otro. En un principio se comienzan jugando sólo unas monedas, pero poco a poco la persona es invadida por el deseo de jugar sin frenos, destinando todos sus ingresos a esa actividad y desatando un círculo vicioso del que generalmente no puede salir sola.

Rehabilitación y autoayuda

Como en el caso de otras adicciones, es importante remarcar que el ludópata debe combinar, para su efectiva rehabilitación, el tratamiento psicológico profesional con la ayuda de sus pares mediante grupos de reflexión y análisis, además del apoyo del entorno familiar.

En estos grupos se comparten y vivencian distintas experiencias de otras personas que están atravesando actualmente o ya superaron la adicción al juego.

Mediante rondas de análisis de esas experiencias, y permitiendo al ludópata expresar lo que siente y por qué sufre, se van trabajando paso a paso distintas acciones que posibilitan el alejamiento de la persona de la actividad que le provoca adicción.

Por otro lado, mantienen su autoestima más elevada al observar progresivas mejoras y advertir que no es el único individuo en el mundo con ese problema.

Un apoyo muy importante es el otorgado por las personas con casos positivos de rehabilitación que puedan formar parte del grupo de autoayuda y contar sus experiencias.

Grupos de autoayuda y asociaciones

Aunque desgraciadamente la ludopatía es menospreciada como patología psicológica e incluso no es considerada una enfermedad, en distintas partes del mundo existen asociaciones y grupos de autoayuda específicos.

Entre otros, puede remarcarse la actividad que en una gran cantidad de países desarrolla Jugadores Anónimos en España, Argentina, Estados Unidos, etc.

Es muy destacable, además, el importante trabajo efectuado en México por la Asociación Civil “Jugadores en Recuperación”.
¿Te ha sido útil este artículo?


El primer paso que deben dar los familiares es intentar resolver su propia situación emocional, posteriormente pueden intentar entender que están frente a una adicción, puesto que es demasiado fácil que la situación escape a su control y no deberían sentirse culpables.

La entereza con que planteen al jugador los objetivos y medidas a seguir, deben ir acompañadas con la comprensión de las reacciones que tiene el jugador, poniéndose emocionalmente en su situación, no sirve de nada hacer planteamientos de si me quisieras no jugarías, es necesario demostrar respeto como personas que son mientras se ofrece el apoyo para hacer lo necesario que mantenga la abstinencia en jugar que en realidad es su responsabilidad.

Aún así, insistid en que se ponga en tratamiento, a menudo no hay conciencia de enfermedad y se niega o no se quiere tratar con el convencimiento de que podrá hacerlo solo, proponga que es la mejor solución, que es más fácil con el apoyo profesional, que se genera más confianza con una buena rehabilitación, que os afecta a todos estar pendientes de las recaídas y os hace sufrir afrontarlo solos. En definitiva, que es demasiado importante para que se repita.

Normalmente, los familiares no tienen formación ni experiencia en afrontar adicciones y, las buenas intenciones sin estos dos elementos, a menudo conllevan el fracaso.

Por ello el consejo de ir a una asociación con profesionales , psicólogos o psiquiatras, con experiencia en juego patológico, nos parece imprescindible para resolver la singular situación emocional en que se encuentran, recibir la orientación necesaria frente a los problemas que surgirán, facilitar el cumplimiento de las medidas preventivas, de los puntos no negociables, y conseguir un abordaje terapéutico del jugador y su problema ,es importante comprender que la rehabilitación es un proceso largo y recuperar la confianza estará asociado a cumplir muchos objetivos diferentes, no sólo el control del dinero.

Evidentemente cuanto más consenso y apoyo familiar existe en este sentido más fácil será para el jugador aceptar que tiene el trastorno y revolverse por conservar unas relaciones afectivas que, a pesar de los engaños, siguen aceptándole .

Cuando el nivel de degradación de la enfermedad y las relaciones impiden esta situación, el pronóstico realmente es complicado y se hace imprescindible un trabajo impecable de socialización.

En cualquier caso se debe explicar al jugador, con elementos objetivos, qué es lo que está ocurriendo: las cantidades que sabéis que dedica a jugar, el tiempo que no está dedicando a la familia, su irritabilidad o nerviosismo, las mentiras que habéis contrastado, etc.

Podéis hacerle ver cómo os sentís vosotros: preocupados, engañados, tristes... y como puede intentar cambiar la situación que a su vez cambiará la situación emocional de todos, etc.

Mostraos dispuestos a ayudarlo, para cumplir unas medidas preventivas, un tratamiento que le ayude a dejar de jugar, a reiterar el apoyo a pesar de que recaiga o se equivoque, no dejéis de hacerlo mientras mantenga la disposición por luchar...

lunes, 8 de agosto de 2011

QUE DAÑOS CAUSAN LAS DROGAS




La marihuana es una planta que generalmente se fuma como cigarrillo. Entre sus nombres más comunes en español se encuentran "mota", "mafu", "juana", "juanita" y "hierba". Los cigarrillos de marihuana se conocen como "cartuchos", "churros" o "yoints". En inglés, con frecuencia se la conoce como "primo", "weed", "herb", "smoke", "dope" y "grass" y los cigarrillos se conocen como "joints" o "blunts".


Muchos creen que la marihuana no es dañina, pero no saben que afecta a la memoria de manera que un estudiante que consume marihuana puede tener problemas para recordar lo que aprendió.blemas para recordar lo que aprendió.


La marihuana puede:
·                               Interferir con la capacidad para recordar información nueva.
·                               Entorpecer los reflejos, lo que puede afectar el desempeño en los deportes y otras actividades físicas favoritas.
·                               Causar depresión y nerviosismo o la sensación de que algo malo va a pasar.
·                               Causar problemas similares a los de fumar tabaco, como la bronquitis y las infecciones pulmonares.


La cocaína es una droga derivada de la planta de la coca y generalmente tiene la apariencia de un polvo blanco. El polvo de la cocaína se inhala a menudo por la nariz o se puede disolver en agua e inyectarse en las venas. Algunos términos comunes para describirla en español son "talco", "nieve" y "coca". En inglés a menudo se conoce como "coke", "snow", "blow", "lady" y "flake".´

La cocaína también se usa en forma de pequeños cristales que se fuman. Estos se conocen como "crack", por el sonido crujiente que hacen cuando se calientan. En español se conoce como cocaína "crack" o "cocinada". En inglés se conoce como "rock" o "freebase".

La cocaína puede:


·                               Causar un "antojo" o deseo intenso por la droga, que puede llevar a un comportamiento compulsivo de consumo de la misma y que a menudo también es la causa de las recaídas cuando se está tratando de evitar su consumo.
·                               Causar "tolerancia", lo que significa que la persona que usa la droga necesita dosis cada vez más altas de la misma para sentir un efecto igual o parecido al que sintió las primeras veces que usó la cocaína. Eventualmente el usuario también puede llegar a necesitar la droga sólo para sentirse normal o para evitar sentirse irritable o deprimido.
·                               Contraer los vasos sanguíneos, lo que hace que el corazón trabaje y lata más fuerte.
·                               Causar espasmos musculares, dolor de pecho, embolias o derrames cerebrales, o puede acelerar el latido del corazón y causar un ritmo irregular, lo que puede provocar la muerte súbita.
La cocaína puede acelerar el latido del corazón y causar un ritmo irregular, lo que puede provocar la muerte súbita.

Extasis


 



La MDMA es una droga ilegal que actúa como estimulante y como psicodélico, produciendo un efecto energético así como distorsiones del tiempo y de la percepción. MDMA es la abreviación para "3-4 metilenedioximetanfetamina". Los nombres de la calle para la MDMA incluyen "éxtasis", "Adán", "XTC", "droga del abrazo", "frijoles" y "droga del amor".

La MDMA o extasis puede:

·                               Producir náusea, escalofrío, sudoración, contractura involuntaria de los músculos de la mandíbula, calambres musculares y visión borrosa.
·                               Promover una fuerte actividad física durante largos períodos de tiempo que, si se combina con una capacidad cerebral deteriorada para regular la temperatura corporal, puede llevar a la hipertermia, es decir, a un alza marcada de la temperatura del cuerpo, que requiere pronta atención médica ya que puede llevar a una rápida degradación muscular, que a su vez puede provocar un fallo de los riñones.
·                               Reducir la eficacia del bombeo cardiaco, lo que es particularmente preocupante en momentos de mayor actividad física, complicando aún más los otros problemas.
Algunos estudios muestran que las personas que han usado MDMA periódicamente por largo tiempo experimentan perturbaciones en el estado de ánimo y en el sueño así como problemas de la memoria.







La heroína se procesa de la morfina que es el principal ingrediente activo del opio. Sus nombres más comunes en español son "pasta", "H", "polvo blanco", "junk" y "goma". En inglés es conocida como "smack", "H", "skag", "junk" y "black tar".


En años recientes, el uso de la heroína ha cambiado. Antes, el uso más común de la droga era por vía de inyección intravenosa, pero ahora los usuarios la inhalan, aspiran o fuman. A pesar de que la heroína pura ahora es más común, en las calles se vende "cortada" con otras drogas o con sustancias como el azúcar, almidón, leche en polvo o quinina. La gente que la compra usualmente no sabe ni la potencia de la droga ni las sustancias con las que se ha mezclado, lo cual aumenta el riesgo de una sobredosis o muerte.

La heroína puede:

·                               Causar enfermedades del hígado y de los riñones.
·                               Incrementar el riesgo de contraer infecciones como la hepatitis B y C y el VIH/SIDA al compartir los equipos de droga inyectable. También puede exponer a los usuarios de droga inyectable a infecciones bacterianas de los vasos sanguíneos y debilitar sus venas al llenarlas de cicatrices.
·                               Disminuir la respiración y el ritmo cardiaco.
Los usuarios de heroína corren el riesgo de contraer el VIH, la hepatitis C (VHC) y otras enfermedades infecciosas al compartir o volver a utilizar jeringuillas y otros aparatos para inyectarse las drogas, anteriormente usados por personas infectadas, o a través de contactos sexuales sin protección con personas que tienen estas enfermedades.


Las clases de medicamentos de prescripción que se abusan comúnmente incluyen los opioides, los depresores del sistema nervioso central que también se conocen como "sedantes" o "tranquilizantes" y los estimulantes.

Los opioides: a menudo recetados para tratar el dolor, producen somnolencia, náusea y estreñimiento. Si se toma una sola dosis excesiva de un opioide se corre el riesgo de una severa depresión respiratoria que puede conducir a la muerte.

Depresores del sistema nervioso central: recetados con frecuencia para tratar la ansiedad y los trastornos del sueño, reducen la actividad normal del cerebro. Debido a esto, cuando una persona deja de tomar estos medicamentos repentinamente, la actividad cerebral puede rebotar y acelerarse fuera de control, potencialmente resultando en convulsiones y otras consecuencias perjudiciales.

Estimulantes: prescritos para tratar la narcolepsia, los trastornos de déficit de atención (como el acompañado por la hiperactividad conocido como ADHD, por sus siglas en inglés), y el sobrepeso excesivo u obesidad. Estos medicamentos aumentan la presión arterial y la frecuencia cardiaca, contraen los vasos sanguíneos, aumentan la glucosa sanguínea y abren las vías del sistema respiratorio. Las dosis altas de estimulantes pueden resultar en un alza peligrosa de la temperatura corporal y un latido cardiaco irregular. También existe la posibilidad de un fallo cardiovascular o de convulsiones mortales.

Por esto, es importante asegurarse que los jóvenes en el hogar no tengan acceso fácil a los medicamentos de prescripción. Además, el uso a largo plazo de cualquiera de ellos puede llevar a la adicción.
"Los analgésicos como el Vicodín y el OxyContín son medicamentos sumamente fuertes para el control del dolor, pero deben ser tomados bajo estricta vigilancia médica. Cuando se usan indebidamente, estos mismos medicamentos pueden causar adicción ya que actúan en las mismas partes del cerebro que la heroína."

Nora D. Volkow, M.D., Directora, NIDA

Fuente: NIDA folleto juventud latina hable con sus hijos de las drogas

domingo, 31 de julio de 2011

HABLE CON SUS HIJOS SOBRE LAS DROGAS

nuestros hijos pueden estar expuestos a las drogas desde una edad muy temprana.

Como padres, ustedes ejercen una gran influencia sobre sus hijos y pueden usar esa influencia para alentarlos a no abusar de las drogas.



El Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas (NIDA), parte de los Institutos Nacionales de la Salud de losEstados Unidos, es la mayor fuente mundial de conocimiento científico sobre cómo prevenir y tratar el abuso de drogas y la adicción.

 Nuestras investigaciones muestran que cuando los jóvenes no perciben a una droga como particularmente peligrosa, el abuso es mayor. Por lo tanto, los mensajes de prevención dirigidos a ellos son sumamente importantes para poder detener el abuso de drogas antes de que comience.



El consumo de drogas puede tener serias consecuencias para el futuro, tanto de un joven como de un adulto, porque las drogas pueden alterar la manera cómo funciona el cerebro y causar otras consecuencias médicas graves.

 El abuso de drogas puede impedir que su hijo se desempeñe bien en la escuela.

Más adelante, puede dificultar su capacidad para encontrar y mantener un empleo, aún después de haberse graduado.

 Las investigaciones científicas han demostrado que la comunicación con los hijos es una manera eficaz de prevenir que consuman drogas.

 Nunca es demasiado temprano ni demasiado tarde para hablar con nuestros hijos sobre los riesgos asociados con el abuso de drogas.

Usted conoce a sus hijos mejor que nadie. La mayoría de los padres desarrollan un sexto sentido sobre sus hijos que les ayuda a intuir hasta los cambios más pequeños en ellos.

Los inhalantes

Los inhalantes son sustancias cuyos vapores se huelen o se aspiran.

La mayoría son productos comunes que se usan en el hogar o en el trabajo, tales como los desodorantes en aerosol o “spray”, el spray para el pelo, los líquidos para limpiar muebles, los marcadores de tinta permanente, los quitaesmaltes, esmaltes de uñas, pegamentos, pintura en spray o pulverizada y la gasolina.

Las personas abusan de estas sustancias porque pueden causar un efecto
de embriaguez o excitación seguido por una sensación de tranquilidad.

Sin embargo, estas sustancias son extremadamente dañinas. Uno de los principales peligros de los inhalantes es que los niños los pueden obtener prácticamente en cualquier parte.

Algunos términos comunes en español para estas sustancias son “activo”, “cemento” y “gomas”.

 Los términos en inglés para referirse a su forma de empleo son “sniffing” (aspirando), “snorting” (resoplando o inhalando), “bagging” (cuando se inhalan los vapores depositados dentro de una bolsa)
y “huffing” (cuando se remoja una tela o trapo con el inhalante y se lo coloca frente a la nariz o dentro de la boca).

Los inhalantes pueden:

Causar daños severos al cerebro y al sistema nervioso porque impiden
que el cerebro reciba el oxígeno que necesita.

Acelerar los latidos cardiacos, de manera que el corazón pierda
su ritmo normal.

Causar problemas en la memoria, en la capacidad para solucionar
problemas y en la coordinación.

Causar convulsiones, coma y muerte súbita, aún después de una
sola sesión de inhalación prolongada.
Fuente: folleto juventud latina, hable con sus hijos de drogas, NIDA

HOGAR CREA DOMINICANO

EL MIERCOLES 27 DE JULIO TUVIMOS EL HONOR DE RECIBIR LA VISITA DEL LIC. LEOPOLDO DIAZ PRESIDENTE DE HOGAR CREA DOMINICANO, INC.

HOGAR CREA DOMINICANO ES UNA INSTITUCION SIN FINES DE LUCRO QUE OPERA BAJO LA MODALIDAD DE COMUNIDADES TERAPEUTICAS CON LA FINALIDAD DE AYUDAR EN LA RECUPERACION DEL ADICTO.

YA EXISTEN 43 HOGARES EN TODO EL PAÍS, 3 DE ELLOS ALBERGAN MUJERES Y UNO ALBERGA NIÑOS ADICTOS EN EDADES COMPRENDIDAS ENTRE LOS 8   Y 14 AÑOS.

DON LEOPOLDO NOS REVELO QUE EL 60 POR CIENTO DE LOS ADICTOS EN NUESTRO PAÍS USAN CRAK DEBIDO A QUE ES UNA DROGA MUY ADICTIVA Y RELATIVAMENTE BARATA POR LO QUE ESTA MUY DIFUNDIDO SU USO.

LAS COMUNIDADES TERAPEUTICAS HAN PROBADO SER UNA DE LAS FORMAS MÁS EFECTIVAS DE RECUPERAR AL ADICTO YA QUE AYUDAN A RECONSTRUIR SU CARÁCTER ANTES DAÑADO POR LAS DROGAS Y LAS MALAS COMPAÑIAS.

CUALQUIER PERSONA PUEDE SOLICITAR LA AYUDA DE HOGAR CREA ACUDIENTO A SUS OFICINAS PRINCIPALES AN LA CALLE PADRE BILLINI 505, CIUDAD NUEVA, SANTO DOMINGO, D.N. O LLAMANDO A SUS TELEFONOS TELEFONO. 809-221-1413

informacion@hogarcrea.net

ADICCIÓN AL AMOR

Alicia Causa, psicóloga argentina de visita en nuestro país Republica Dominicana nos acompaño en esta ocasión. Ella esta realizando una hermosa labor en su ministerio a favor de la unidad y armonía de las familias y en contra de la violencia intrafamiliar, impartiendo charlas y seminarios a mujeres maltratadas.

La autora del libro “las mujeres que aman demasiado” Robin Norwood nos dice en la introducción que cuando amar duele estamos amando demasiado.

Muchas mujeres, y hombres también, sufren porque son adictos al amor y van de una pareja mala a otra peor sin antes analizar las razones que les impulsa a involucrarse en esas relaciones desastrosas para sus vidas.

Aquí les dejo el test adicción al amor, mientras mas alto sea su puntaje mayor es su adicción al amor, si descubre que es adicta o adicto al amor busque ayuda profesional, no es juego, este suele ser un patrón que lo puede llevar a su destrucción.

Autoexamen de la Adicción al Amor





Este es el test para autodiagnóstico de la adicción al amor. Recuerda que esto no sustituye a las evaluaciones profesionales. Es una herramienta en calcular la severidad del problema. Llena las preguntas y oprime el botón de cálculo para concretar la evaluación. Por último lee las recomendaciones.-------------------------------------------------------------------------------





1. Que tan seguido te encuentras buscando una nueva pareja, o un nuevo romance?
1 = Rara vez
2 = Ocasionalmente
3 = Frecuentemente
4 = Muy seguido
5 = Siempre
 No se aplica
2.  Se te hace difícil estar solo?
1 = Rara vez
2 = Ocasionalmente
3 = Frecuentemente
4 = Muy seguido
5 = Siempre
 No se aplica
3. Con que frecuencia escojes parejas que son abusivos o emocionalmente ausentes?
1 = Rara vez
2 = Ocasionalmente
3 = Frecuentemente
4 = Muy seguido
5 = Siempre
 No se aplica
4. Que tan seguido utilizas el sexo, la seducción y la intriga para "amarrar" a tu pareja?
1 = Rara vez
2 = Ocasionalmente
3 = Frecuentemente
4 = Muy seguido
5 = Siempre
 No se aplica
5. Que tan seguido utilizas el enamoramiento para tolerar situaciones y sentimientos dificiles?
1 = Rara vez
2 = Ocasionalmente
3 = Frecuentemente
4 = Muy seguido
5 = Siempre
 No se aplica
6. Que tan seguido desperdicias oportunidades importantes profesionales, sociales o familiares por mantener una relación romántica?
1 = Rara vez
2 = Ocasionalmente
3 = Frecuentemente
4 = Muy seguido
5 = Siempre
 No se aplica
7. Cuando estas en una relación, que tan seguido te sientes insatisfecho o infeliz?
1 = Rara vez
2 = Ocasionalmente
3 =Frecuentemente
4 = Muy seguido
5 = Siempre
 No se aplica


8. Cuando estás en una relación, que tan seguido te sientes desesperado y solitario?
1 = Rara vez
2 = Ocasionalmente
3 = Frecuentemente
4 = Muy seguido
5 = Siempre
 No se aplica
9. Que tan seguido concentras tanta energía en una relación, que te queda poca para tu crecimiento personal?
1 = Rara vez
2 = Ocasionalmente
3 = Frecuentemente
4 = Muy seguido
5 = Siempre
 No se aplica
10. Que tan seguido esperas o demandas amor incondicional de tu pareja?
1 = Rara vez
2 = Ocasionalmente
3 = Frecuentemente
4 = Muy seguido
5 = Siempre
 No se aplica
11. Que tan seguido regresas a relaciones dolorosas e ingobernables, a pesar de las promesas hechas a ti mismo y a otros?
1 = Rara vez
2 = Ocasionalmente
3 = Frecuentemente
4 = Muy seguido
5 = Siempre
 No se aplica
12. Que tan seguidos confundes la experiencia sexual y el enamoramiento con el amor?
1 = Rara vez
2 = Ocasionalmente
3 = Frecuentemente
4 = Muy seguido
5 = Siempre
 No se aplica
13.Que tan seguido buscas en tu pareja validacion y aprobación?
1 = Rara vez
2 = Ocasionalmente
3 = Frecuentemente
4 = Muy seguido
5 = Siempre
 No se aplica
14.Has tenido dificultad de terminar relaciones enfermas a pesar de las promesas hechas a ti y a otros?
1 = Rara vez
2 = Ocasionalmente
3 = Frecuentemente
4 = Muy seguido
5 = Siempre
 No se aplica
15. Que tan seguido evitas el sexo y las relaciones para "resolver el problema".?
1 = Rara vez
2 = Ocasionalmente
3 = Frecuentemente
4 = Muy seguido
5 = Siempre
 No se aplica